Susana González G. 

Ciudad de México. La Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (ANPRAC), que agrupa a 120 empresas embotelladoras, criticó que el gobierno federal pretenda aumentar a 1.27 pesos por litro el impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) que se aplica a los refrescos desde 2014, de acuerdo con el paquete económico 2020.

“Es claro y evidente que este impuesto es a los pobres, pues según estudios presentados por reconocidas instituciones académicas, el 57 por ciento de lo recaudado lo han pagado los mexicanos con menores recursos”, sostuvo.

La asociación ha acusado que 3 de cada 10 pesos que pagan los consumidores por estas bebidas corresponden a impuestos debido a la actual tasa de 17 por ciento del IEPS y del 16 por ciento en el caso del impuesto al valor agregado (IVA). “Los refrescos pagan una doble tributación, de alrededor de 30 por ciento”, fustigó.

Se desconoce destino de la recaudación en refrescos

Aseveró además en los 6 años que se ha cobrado el IEPS a la industria no se ha logrado disminuir el consumo de refrescos entre la población, uno de los objetivos de la medida toda vez que los refrescos han sido señalados de contribuir a la epidemia de obesidad y sobrepeso en el país.

Tan sólo de enero a mayo de este año, el Inegi reportó un incremento interanual de 1.37 por ciento en el volumen de ventas de las bebidas saborizadas al llegar a 9 mil 220 millones de litros.

Tampoco se sabe con claridad cuál ha sido el destino del dinero recaudado por el IEPS aplicado a los refrescos, acusó la asociación de refresqueros.

En cambio, presumió que actualmente uno de cada dos productos de la industria “son bajos y / o sin calorías” e incluso hay productos con hasta 50 por ciento menos calorías que hace 6 años, cuando se les comenzó a cobrar el IEPS.

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