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Desata polémica anillo con restos de Luis Barragán

Luis Barragán, en 1956. Foto tomada de Artes de México

Pablo Espinosa

Frente a los planes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) de mostrar, en una exposición que se proyecta abrir el 27 de abril en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), el anillo que hizo la artista Jill Magid con un diamante fabricado con las cenizas del arquitecto Luis Barragán, más de 70 integrantes de la comunidad cultural manifestaron su indignación mediante una misiva enviada a Jorge Volpi, coordinador de Difusión Cultural de esa institución, quien se mostró dispuesto al diálogo y a resolver este conflicto.

La carta fue entregada al funcionario el lunes y el escritor pidió que fuera el siguiente lunes cuando se iniciaran las pláticas para buscar solución al asunto.

La premisa del amplio y diverso grupo de artistas e intelectuales que se oponen al proyecto de la UNAM de exhibir el anillo en cuestión, reza así: “La exposición The Proposal está buscando proliferar un mito para la ganancia económica privada de la artista y su galería”.

El título obedece, según explicó a La Jornada Roberto Morris, en representación de los quejosos, al mito de que ese anillo fue diseñado a propuesta de un magnate para proponerle matrimonio a su novia.

Búsqueda de claridad

El objetivo de la protesta, agregó, es que la UNAM sea una institución crítica y no se utilice de plataforma para difundir una mentira.

La carta está firmada por Emma Barragán Flores, sobrina y heredera del arquitecto Luis Barragán; y también por Enrique de Anda Alanís, Daniel Garza Usabiaga, Miquel Adriá y César Cervantes.

En sus últimos dos párrafos dicen:

“Los aquí firmantes, junto con las más de 70 personas que el día 7 de febrero de 2017 firmaron el desplegado ‘Condena a la vejación de los restos del arquitecto Luis Barragán’ nos entristece la decisión del MUAC de fungir de plataforma que busca perpetuar mitos en vez de verdades para incidir en ganancia privada de una artista y su galería; esperamos que a través de su gestión (se dirigen a Jorge Volpi) la UNAM pudiera propiciar un espacio en el cual esta exposición, y las personas que la facilitaron, sean abiertamente cuestionadas.

Por último, quisiéramos reconocer su sincera voluntad de proporcionar este diálogo.

Los firmantes inician su misiva agradeciendo al coordinador de Difusión Cultural que los haya recibido y escuchado sus puntos de vista sobre la exposición de Jill Magid: Una carta siempre llega a su destino. Los Archivos Barragán (A letter always arrives at its destination. The Barragán Archives), que será albergada por el MUAC del 27 de abril al 9 de octubre de 2017.

En seguimiento a los acuerdos celebrados en esa reunión, que ocurrió el miércoles 5 en las oficinas de Jorge Volpi, presentan ahora dos propuestas de diálogo para la preinauguración y una propuesta crítica que buscamos se incluya como parte de la exposición en el MUAC.

Desde que Jill Magid exhumó los restos del arquitecto Barragán en septiembre de 2015, recuerdan los quejosos, ha existido confusión sobre quiénes impulsaron el proyecto, cuáles fueron sus roles y cuál su posición al respecto.

Foto

Luis Barragán, en 1956Foto tomada de Artes de México

Si bien –refieren– han existido declaraciones a medios, muchas veces contradictorias, los actores nunca se han juntado para conversar con el público y enfrentar/ aclarar sus acciones y decisiones. Pensamos que antes de inaugurar la exposición sería importante tener claridad sobre el proceso que arrojó la pieza central y controvertida: el diamante.

Por mesa pública de diálogo

Una de las propuestas consiste en una mesa de diálogo pública en la que participe la artista Jill Magid, un representante de la Fundación Barragán y la secretaria de Cultura de Jalisco, Myriam Vachez. Este es uno de los puntos del conflicto, pues la negativa de que participara Jill Magid es porque sólo habla inglés y en el caso de la secretaria de Cultura, que no se tienen facultades jerárquicas para convocarla.

Como opción, quienes se oponen a este proyecto de la UNAM proponen que, a pesar de ser una exposición subversiva, Jill Magid jamás ha estado dispuesta a enfrentar a sus críticos. Proponemos una entrevista/ diálogo entre ella y Daniel Garza Usabiaga.

Entre sus consideraciones, apuntan: los firmantes entendemos que la Coordinación de Difusión Cultural bajo su cargo no tiene las facultades para obligar a ninguna de las personas propuestas a atender el diálogo, sin embargo, le rogamos que su coordinación extienda las invitaciones solicitadas de manera pública y que también haga público el resultado de la convocatoria.

Lo único que consideran no negociable, subrayan es la participación de Jill Magid en uno de los dos formatos. Nos parece una incongruencia que una persona busque detonar una conversación y luego no se preste para participar en ella. Si la señora Magid quisiera, ambos formatos se pueden llevar a cabo en idioma inglés.

También, respecto de las supuestas inconveniencias de protocolo político, proponen: si se optara por el primer formato (una mesa de discusión pública) y la secretaria Vachez no quisiera atender como panelista, le pediríamos que de favor se le solicitara su presencia como invitada de honor.

La UNAM no ha informado oficialmente que montará esta exposición.

Jorge Volpi, dijo Roberto Morris a La Jornada, nos confirmó que el 25 de abril dará una conferencia de prensa para anunciar la exposición, que se abrirá, nos dijo, dos días después y nos invitó a participar en el anuncio a la prensa; nosotros respondimos que aceptaríamos solamente si se cumplen las condiciones expuestas en la carta que le entregamos este lunes 10 de abril, de lo contrario, convocaremos a nuestra propia conferencia de prensa.

La Jornada buscó a Volpi para conocer su opinión acerca de este asunto y su vocera informó que será la próxima semana cuando el funcionario hable sobre el tema.