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En Zacatecas, recuerdan al poeta potosino David Ojeda

Escritores de Zacatecas realizaron un homenaje póstumo al poeta potosino David Ojeda. Foto La Jornada

Alfredo Valadez Rodríguez, corresponsal

Zacatecas. Como parte de la Jornada Nacional de Literatura “Los Testigos de Madigan”, un grupo de poetas y escritores zacatecanos realizaron un homenaje literario póstumo, al escritor y poeta David Ojeda, considerado “un potosino universal y contemporáneo”, con un análisis específico sobre su libro “Cuando el espejo mira”.

La charla realizada bajo en la galería Godiva, de la capital zacatecana, se realizó bajo el auspicio de la Universidad Autónoma de Zacatecas y la editorial Taberna Libraria –donde se está publicando la obra selecta de David Ojeda-, y participaron entre otros los escritores Alejandro García, Sara Margarita Esparza y Juan José Macías.

Los Testigos de Madigan, es revista cultural trimestral, donde uno de los fundadores fue David Ojeda, y son integrantes del consejo editorial medio centenar de escritores y poetas de todo el país.

Escritor, narrador, traductor y periodista cultural, Ojeda nació en San Luis Potosí, el 20 de marzo de 1950 y falleció a los 66 años en su estado natal, el 9 de octubre de 2016.

Algunas de sus obras son Declaro sin escrúpulo (1977), Bajo tu peso enorme (1978), Las condiciones de la guerra (1978), Cuando el espejo mira (1989), Literatura potosina. Cuatrocientos años (1992), El teorema de Darwin (2000), La santa de San Luis (2006) y El hijo del coronel (2008).

El reconocido escritor también coordinó talleres literarios en las ciudades de Aguascalientes, Ciudad Juárez; León, Monterrey, Puebla, Torreón y Zacatecas. Entre los galardones que obtuvo destacan el Premio Punto de Partida en 1975, por su publicación “Una bomba bajo los calzones”, así como el premio Casa de las Américas en 1978, entregado por el gobierno de Cuba, por “Las condiciones de la guerra”.

De acuerdo con el escritor zacatecano Alejandro García, al hablar del desaparecido David Ojeda, analiza cómo el potosino realizó su trabajo con “las vicisitudes de los escritores en los llamados países del tercer mundo”, que “son infamantes”.

“Pero también la importancia de su obra nos habla del escape de los determinismos dentro de un campo literario maduro y fuerte, autónomo. Insertos en un mundo globalizado, donde las editoriales han pasado a formar parte de empresas multinacionales ajenas al libro y a la cultura”.

Y al igual que las multinacionales, que “lo mismo venden perfumes que armas, cuya prioridad es la ganancia con el consiguiente desplazamiento de los ámbitos tradicionales del libro, la suerte de la literatura y su autonomía se cimbra”, señaló Alejandro García.

Por su parte el escritor Juan José Macías, amigo personal de David Ojeda y fundador de editorial Taberna Libraria, mencionó que para él, uno de “nuestros libros fundamentales”, es “Cuando el espejo mira”, un libro de cuentos del potosino.

Además, advirtió que David Ojeda, fue, aparte de escritor, un importante promotor de talleres literarios y fundador de empresas editoriales, en el centro y norte del país, “como es el caso de Ponciano Arriaga, editorial pensada principalmente para publicar las obras primas de los escritores que él formaba”.

“Su compromiso con sus talleristas no se limitaba a los textos presentados a la mesa de un taller, para David era importante su publicación a través revistas, antologías o libros individuales, en puntual cumplimiento a la necesidad social que entraña la literatura. La buena literatura, insistiría él, la que emerge de la buena vida y de las buenas lecturas, y no, nunca del engreimiento que subyace en los fatuos propósitos del éxito, cuando el verdadero, el más genuino ejercicio de escribir se parece a vivir”, finalizó Macías.