Operativo sorpresa contra saqueo de huevos de tortuga en QR
27 agosto, 2017
Rescates entre fuertes lluvias tras Harvey; 2 muertos
27 agosto, 2017

La Revista de la Universidad: fin de época e inicio / La Jornada Semanal

‘Tradición y renovación’ / La Revista de la Universidad: fin de época e inicio

José María Espinasa

El ejemplar de agosto de 2017 de la Revista de la Universidad desconcierta al primer golpe de vista, pues la imagen en su portada es de Kazuya Zakai, el pintor y diseñador de la revista Plural en la época de Octavio Paz. Sus volutas son casi una huella dactilar de la publicación, de un momento clave en nuestra cultura y de una estética que, si bien nos llena de nostalgia, ha envejecido mucho.

Es lógico, piensa el lector, cuando ve que se trata de un número especial dedicado a las revistas literarias, pero adentro no hay ningún texto sobre Plural y tampoco viene en la separata en color obra plástica del artista argentino-japonés. Ese desconcierto se volvió asombro al leer el contenido del número. Pero para explicar mi sorpresa hay que volver un poco atrás. En febrero de este mismo año Jorge Volpi, coordinador de Difusión Cultural de la unam desde fines del año pa-sado, anunció que Guadalupe Nettel tomaría la dirección de la revista, mientras que Ignacio Solares pasaría a ser director emérito. Si bien el nombramiento del director saliente –que llevaba ya muchos años al frente, desde 2004– parecía una manera protocolaria de dulcificar el relevo, en los números siguientes no se vio un cambio abrupto, como se podía esperar de la diferencia de edad entre ambos narradores, pues Guadalupe Nettel es casi treinta años más joven. Se trata evidentemente de un relevo generacional radical.

Si se observaban bien, sin embargo, los siguientes números sí empezaron a mostrar, más allá de los cambios naturales en el directorio de la revista y de ciertos momentos de las editoriales escritas al calor de un cambio como el que hubo, leves modificaciones que beneficiaban a las entregas, en especial la dedicada a los cien años de Rulfo, número que está muy bien armado, una de las mejores entregas que se hicieron en nuestro país sobre la efemérides.

La revista bajo la gestión de Solares, de la que fui colaborador en varias ocasiones, había entrado desde hacía tiempo en una inercia caracterizada por la administración de fallecimientos y aniversarios, textos de ocasión, marquesina con grandes nombres (Fuentes, Vargas Llosa, Poniatowska, etcétera), salpicada de textos políticos de funcionarios de la unam. No había, en conclusión, un trabajo de mesa de redacción visible que dinamizara la publicación. Se estaba, pues, ante la situación descrita por Luigi Amara en su texto: “Cuando parece que encontró la fórmula, cuando repite su estructura número a número, cuando se desliza tersamente sobre un monorraíl aceitado, es momento de recomenzar la revista desde cero.”

No es fácil hacerlo, sin embargo, en una publicación institucional. Hay compromisos evidentes que no tiene una publicación independiente o institucional pero menos visible. La nueva directora y su equipo se tomaron su tiempo con inteligencia. Y en el mentado número de la sorpresa anuncian ya el cambio con una especie de despedida de la época anterior. Cosa curiosa: la despedida es un garbanzo de a libra, que debía mover, aunque sea un poco, el estancado lago cada vez más seco de las revistas culturales mexicanas en estos años.

La editorial describe la razón de ser de dicho número: reflexionar sobre el papel de las revistas literarias y anunciar la ampliación del horizonte a partir de su próximo número desde una perspectiva más moderna, con un espectro de intereses más amplio y con ambiciones multidisciplinarias. Ya verá el lector el número de septiembre y podrá juzgar qué tanto lo consiguió.

Aquí interesa destacar las muchas bondades de este número. Como señala la propia Nettel en la mencionada editorial, la revista propone y los colaboradores disponen. Se pidieron textos que, por lo visto, sorprendieron a los propios hacedores de la publicación, en apariencia poco cohesionados entre sí. El resultado, en su dispersión, es espléndido. Reflexiones sobre lo que debe ser una revista, panoramas históricos, testimonios de un lector, consejos profesionales, ensayos históricos, entrevistas con editores legendarios, recuentos personales, análisis históricos. Un amplio mosaico de aproximaciones al tema.

Horizonte ampliado