Este martes la pequeña Fátima Palomares, quien sufrió lesiones de gravedad al caer de un inflable que fue elevado por los fuertes vientos que se presentaron a finales de mayo en la capital potosina, fue dada de alta, por lo que se irá reintegrando a sus actividades cotidianas.
Los médicos y familiares de la pequeña agradecieron a la ciudadanía en general por sus oraciones y su apoyo económico, además de haber estado al pendiente de su estado de salud.
Por su parte, Felipe Palomares, papá de Fátima, destacó que el apoyo de la ciudadanía fue de vital importancia para la recuperación de la menor, sobre todo en lo que corresponde al apoyo moral, sin embargo también reconoció que su familia no hubiera podido saldar por cuenta propia la cuenta del hospital.
Asimismo, pidió que esta experiencia ayude a crear un antecedente para que las autoridades regularicen este tipo de juego y exigió que no quede impune este caso.
Los médicos afirmaron que el resultado fue mejor del esperado, ya que en algún momento el diagnóstico fue negativo, pero gracias al buen trabajo se obtuvieron buenos resultados, y resaltaron que esto es algo que se merecen todos los niños de México y del mundo.
La doctora Campos explicó que Fátima debe continuar con un tratamiento porque tuvo descrgas cerebrales anormales, y deberá ser valorada por un neurólogo pediatra, además de que deberá recibir un apoyo en neuropsicología para que valore, principalmente, las áreas de aprendizaje, y sicológico por los asuntos relacionados con el estrés postraumático.
Finalmente, celebró que ya se descartaron las secuelas mayores, sin embargo todavía no se puede determinar si no habrá otro tipo de secuelas, como las relacionadas con el aprendizaje, pero esto no se podrá determinar hasta que se le apliquen las pruebas cognitivas.





