De la Redacción
La Fiscalía General de Justicia de San Luis Potosí investiga la muerte de Camila, una niña de tres años de edad, quien fue velada viva luego de que había sido dada por muerta en el hospital comunitario de Salinas.
La madre de Camila, Mary Jane Mendoza, llevó a la niña al hospital el 16 de agosto, aproximadamente a las 22:30 horas ingresó a urgencias y dos horas después le notificaron que su hija había fallecido. Le entregaron un certificado de defunción en el que constaba que la pequeña había muerto por deshidratación severa y diarrea aguda.
Después, mientras la velaban en la comunidad de La Herradura, Mary Jane notó que la niña movía los ojos y respiraba. Estaba viva.
Llamaron a la enfermera de la comunidad y ésta pidió una ambulancia. La niña fue llevada nuevamente al Hospital Comunitario de Salinas, distante 40 kilómetros, y de ahí al Hospital Central de la capital potosina. Murió en el trayecto.
Edema cerebral, falla metabólica y deshidratación, estableció como causas de la muerte un segundo certificado de defunción.
Ahora, la Fiscalía General de Justicia del estado espera los resultados de la autopsia para determinar si hubo negligencia médica.
Por su parte, el gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, lamentó el caso de la menor Camila Roxana, que achacó a la falta de disciplina y revisión de los Servicios de Salud del Estado, situación que, dijo, viene heredada desde pasadas administraciones.





