Afp
Los talibanes anunciaron este sábado un cese de fuego de tres días a partir del domingo con motivo del Aíd al Fitr, la fiesta que marca el final del Ramadán, tras una intensa campaña de ataques mortales contra las fuerzas afganas en los últimos meses.
La dirección de los insurgentes ordenó a sus combatientes “tomar medidas especiales para la seguridad de los compatriotas, y no llevar a cabo operaciones ofensivas contra el enemigo”, aunque se podrán defender si son atacados, según un comunicado de los talibanes transmitido por Zabihullah Mujahid, uno de sus portavoces.





