Jorge Torres
La consejera del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), Arely Torres Miranda, consideró grave el cómo se reaccionó ante la iniciativa propuesta por Martha Orta Rodríguez, que fue bautizada como ley anti memes, pues lamentó que, si bien puede ser perfectible la propuesta para evitar estas lagunas que dieron pie a pensar en una vulneración a la libertad de expresión, algunos medios titularos sus notas como una ley para prohibir los memes, cuando el sentido de la ley no era ese, por lo que advirtió que se insiste en “cerrar los ojos” en una sociedad que legitima, normaliza, naturaliza y adopta las diversas formas de violencia.
Destacó que la libertad de expresión tiene limites que estableció la Suprema Corte de Justicia de la Nación a raíz de una expresión homofóbica, por lo que, a pesar de que las redes sociales son un instrumento maravilloso de empoderamiento, de avance y estudio, también ha dado pie a que estas diversas formas de violencia que no se vivían antes.
De la misma forma, señaló que hay casos de violencia sobre todo a las mujeres, porque estos casos de violencia son un grupo altamente vulnerado, pues son atacadas en medios electrónicos, sobre todo por ex parejas.
Destacó el caso de una pagina en Facebook denominada Quemones de San Luis, donde se exhibía a las mujeres, y ejemplificó que en un caso particular ponían como una “golfa” a una chica que se acostaba con hombres por 100 pesos y que trabajaba en una gasolinera tal y que tenia un horario de tal a tal hora: “cuando yo fui a buscarla para ver cómo podríamos unirnos y denunciar, me decía que a raíz de esa publicación su vida era un infierno, que la iban a buscar, la acosaban, incluso hubo quien se la intentó llevar, en una publicación que fue de su ex pareja que cuando ella ya no quiso ser su pareja fue la manera de ejercer su poder contra ella”.
También comentó el caso de una chica en una empresa, la cual tenía una relación con un hombre, y accedió a tomarse fotografías íntimas, pero cuando terminaron, él, “en un ejercicio de venganza y violencia total”, las distribuyó a todos los trabajadores del lugar donde laboraba, lo que provocó que fuera despedida, “entonces, ¿Qué elementos jurídicos tenemos para esta protección?, son vacíos legales que tenemos que cubrir pero parece ser que preferimos arriesgar la vida de las personas y no cuestionarnos estas formas de diversión y expresión. Insisto, la ley puede ser perfectible, pero la libertad de expresión tiene límites, y que esta libertad de expresión no termine perjudicando y lacerando la vida de las personas”.
Asimismo, indicó que espera que se trabaje y revise esta iniciativa con mayor profundidad, que se vea en foros, y apuntó que bastaría agregarle de una manera específica el bien de la propuesta, lo que es la dignidad y no vulnerabilidad de menores y mujeres “que somos las más vulnerables a recibir violencia y acoso en redes. Creo que delimitando esa parte se puede cuidar la libertad de expresión y no se caiga en actos de censura”, concluyó.







