Ángel González, especial para La Jornada
Caracas. Tras 17 años de ruptura de relaciones políticas y diplomáticas, Venezuela ha recibido una delegación enviada por el gobierno de Israel para acometer tareas de búsqueda y rescate de víctimas, así como para la recuperación de infraestructura.
Los primeros en llegar, el martes 30 de junio, fueron 16 rescatistas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), junto a miembros de la empresa de gestión de desastres y emergencias Magen y las ONG israelíes Ready for Rescue y SmartAID. Estas organizaciones tienen varios días en el terreno en labores de búsqueda y rescate.
El viernes 3 de julio llegó una segunda delegación consistente de “una misión técnica del Estado de Israel, integrada por expertos en ingeniería estructural y ciencias aplicadas”, según informó el canciller Yván Gil, quienes se incorporarán “a las labores de evaluación de infraestructura afectada tras los recientes sismos en Venezuela”.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez comentó la presencia de estas delegaciones, destacando que, aun cuando Venezuela e Israel no tienen relaciones diplomáticas, se realizó un contacto “a través de la comunidad judía en Venezuela”. En este sentido, agradeció al rabino jefe del país, Yitzhak Cohen.
“Quisiera agradecer al rabino Cohen por toda la coordinación que nos permitió establecer contacto con el gobierno israelí y traer aquí, en este momento, a un equipo de expertos que ha comenzado a implementar el protocolo para iniciar el proceso de rehabilitación de la infraestructura y evaluar su estado”, dijo.
Venezuela e Israel no tienen relaciones diplomáticas desde el 15 de enero de 2009, cuando el entonces presidente Hugo Chávez expulsó a todo el personal de la embajada israelí en Caracas, como respuesta a la masacre militar de Tel Aviv sobre la franja de Gaza en la llamada “Operación Plomo Fundido”. Chávez acusó a Israel de estar cometiendo “un holocausto” contra el pueblo palestino.
“No habrá estallido social”
Rodríguez alertó sobre conspiraciones que buscan generar desestabilización en medio de la tragedia para hacer colapsar al gobierno y descartó que en el país ocurra un estallido social.
“Al igual que en 1812, cuando los antipatriotas pretendieron utilizar el terremoto para ir contra la joven naciente república de 1811, igualmente hoy se pretende atacar la institucionalidad venezolana; no puede haber espacio para ningún tipo de conspiración interna ni externa, venga de donde venga… Aquí no habrá estallido social, lo que hay es solidaridad social profunda”, expresó.
El parte oficial de este domingo informó que se cuentan 3 mil 342 fallecidos y 16 mil 740 heridos por efecto de los sismos. Hay 856 edificios afectados, de los cuales 190 sufrieron colapso total.
Misión reconstrucción, pero sin sanciones
La presidenta también creó la Misión Venezuela Renace, con la tarea de articular y conducir los esfuerzos de recuperación de viviendas e infraestructura, coordinando las acciones que, tras verificación técnica, permitan brindar respuestas oportunas a las familias afectadas por los terremotos. A la cabeza de esta iniciativa designó a la ingeniera estructural Jacqueline Faria, quien se desempeñaba como Ministra de Transporte. En su lugar, la cartera de movilidad será conducida por Francisco Garcés, quien brevemente fungió como comisionado presidencial para la evaluación de las infraestructuras afectadas.
Horas antes, Rodríguez anunció un conjunto de medidas para mitigar el impacto socioeconómico de los terremotos, al tiempo que insistió en la necesidad de que Estados Unidos levante las sanciones que mantiene sobre el país.
“Aquí es muy importante insistir que cesen las sanciones contra Venezuela, que podamos acceder con libre capacidad a los recursos del país justamente para este proceso de recuperación”, expresó.
Washington mantiene un esquema de bloqueos y sanciones al petróleo venezolano que impiden a Caracas vender libremente el crudo venezolano y administrar directamente los recursos provenientes de esas ventas.
Rodríguez aseguró que el dinero desbloqueado por el Fondo Monetario Internacional se destinará íntegramente a las labores de reconstrucción y a la asistencia inmediata de las familias que sufrieron pérdidas humanas y materiales. Habrá una asignación económica mensual durante los próximos seis meses a las familias afectadas, aunque no precisó el monto.
La banca activará la cartera hipotecaria con 80% de subsidio para la adquisición y reparación de viviendas. También se suspenderá temporalmente el cobro de tasas e impuestos asociados a los registros de alquiler y compra de inmuebles. Asimismo, Rodríguez decretó la prohibición absoluta de la exportación de materiales de construcción con el fin de blindar el abastecimiento interno.
Recuperar lo posible, despedir a los difuntos
Tras once días del terremoto, el gobierno asegura que los esfuerzos por encontrar vidas se mantienen. Sin embargo, se puede ver cómo las labores de remoción y recolección de escombros toman protagonismo tanto en Caracas, como en algunas zonas de la inmensa cinta costera del estado La Guaira.
En medio del accionar de los rescatistas y voluntarios que no descansan en la procura de seres humanos, con o sin vida, saltan a la vista grupos de vecinos de las residencias destruidas entregados a la tarea de extraer muebles, electrodomésticos o cualquier bien que haya conservado integridad. En algunos casos, son interceptados por la policía que les advierte del peligro de dichas operaciones ante la posibilidad de que las estructuras terminen de colapsar.
Las imágenes, que circularon con fuerza por redes sociales, encendieron el debate entre quienes califican la acción como una irresponsabilidad y los que conceden la necesidad de las familias de rescatar algo cuando lo han perdido todo.
A lo alto de una montaña de ruinas de lo que fuera una torre residencial, un sacerdote católico eleva una plegaria para bendecir las almas de los fallecidos en el lugar. Los presentes acompañan con una oración que inspira más desahucio que esperanza.





