Ciudad de México. El presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Francisco Robles Ortega, demandó a las autoridades investiguen y esclarezcan el asesinato del sacerdote José Alfredo López Guillén, localizado ayer a unos kilómetros de la cabecera municipal de Puruándiro.
En un comunicado, asentó que en una semana fueron tres los sacerdotes asesinados; desde su desaparición los obispos de cada lugar –Veracruz y Michoacán- entraron en contacto y colaboraron con las autoridades respectivas. A estas últimas les pidió se investiguen los crímenes y aplique la justicia a los responsables.
También exigió que “no se manche el nombre de ningún sacerdote ni de ninguna persona, sobre todo cuando no se tienen concluidas las investigaciones”.
Robles Ortega se comprometió a “trabajar para que nunca más ningún ciudadano se vea envuelto en estos actos violentos que ocurren en muchos lugares del país”.
A la feligresía le pidió orar por los tres asesinados, dos de ellos en Veracruz.





