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En la Liga Mx femenil habrá pasión y garra: Ileana Dávila

Tras titularse en la escuela de la Federación Mexicana de Futbol dirigió equipos universitarios y luego acudió a pedir trabajo a PumasFoto Guillermo Sologuren

Eréndira Palma Hernández

La emoción se transmite desde la cancha. En ocasiones el balón golpea un poste del arco, en otras hay mejor puntería y el esférico entra en la red. De pronto se escucha una voz suave, pero con firmeza que da instrucciones al equipo. Bien chicas, hay que patear con más fuerza, grita Ileana Dávila, primera mujer técnico de un equipo de Pumas.

Después de titularse como directora técnica de futbol y haber dirigido equipos universitarios, Ileana Dávila se armó de valor para pedir trabajo a la directiva de Pumas. La joven quería sobresalir como entrenadora, así que estaba dispuesta a laborar incluso de utilera con tal de conseguir una oportunidad.

La sorpresa fue que Rodrigo Ares de Parga, presidente del patronato del club Universidad Nacional Autónoma de México, aceptó contratarla, pero no de utilera, sino de entrenadora del equipo de fuerzas básicas.

Tocar puertas

–¿Cómo romper el estigma de que el futbol no es para mujeres?

–Así como lo hice. El chiste es tocar puertas e ir buscando, abrir nuevos caminos. Creo que tenemos la capacidad, aunque a veces creen que este deporte no es para chicas. Es para los dos géneros. Hay que apoyar, porque hay muchísimas entrenadoras y futbolistas que juegan muy bien.

Antes de ingresar a Pumas, Ileana dirigió equipos en univesidades privadas. Aunque en la mayoría de los casos recibió apoyo, en otras ocasiones se topó con discriminación de género.

“Hubo alumnos que a veces decían ‘¿Cómo va a venir a decirme una mujer lo que tengo que hacer, sí esto esto es un deporte de hombres?’ Y no, esto no es un deporte de hombres. Creo que ya estamos en una época en la que deberíamos abrirnos más. Yo creo que un hombre y una mujer es la mancuerna perfecta para trabajar en cualquier ámbito”, asegura.

Ileana fue la única mujer de su generación cuando estudió la carrera de estratega en la Escuela Nacional de Directores Técnicos de la Federación Mexicana de Futbol. Es una de las 50 féminas que ha conseguido un título de timonel, pero también es de las pocas que tiene un empleo acorde con esos estudios.

“Rodrigo Ares se moría de risa porque le dije que quería ser utilera. Me respondió: ‘¿Cómo crees que voy a meter a una mujer a un equipo varonil y de utilera?’ Le comenté que no había problema, porque quería empezar desde abajo. Una cosa era lo que yo sabía hacer, pero llegar a Pumas ya era algo más profesional, de alto rendimiento”, relata al recordar el momento en que tocó las puertas de los auriazules.

El directivo le explicó que reconocía su experiencia de timonel y prefería aprovechar ese conocimiento, por lo que le ofreció el puesto de directora técnica de la escuadra infantil.

Su trabajo al frente de los infantes tuvo el impacto suficiente para ser designada entrenadora del conjunto femenil hasta que se elija de manera oficial a un estratega. Cuando llegue ese momento, ella permanecerá en la escuadra como auxiliar técnica.

Después de que se anunció la creación de la Liga Mx femenil, que comenzará en septiembre, sólo Pachuca y Veracruz han contratado a mujeres para dirigir a sus planteles, mientras Xolos se encuentra en negociaciones para llegar a un acuerdo con la ex seleccionada Andrea Rodebaugh.

Aunque hasta el momento la Federación Mexicana de Futbol no ha dado detalles de la organización de la liga, como los horarios y recintos en que se jugará, así como establecer los pagos que tendrán las futbolistas, Dávila considera que se debe poner especial atención en los sueldos.

Se les debería pagar bien, porque al final están haciendo lo mismo que los hombres. Que están en un comienzo, bueno… entonces nos tocará aprovechar esa oportunidad.

–¿Cuál será el verdadero desafío de las mujeres en esta liga?

–Demostrar que las chavas juegan bien, que tienen garra, que luchan, que juegan bonito y limpio. Porque la mujer juega con pasión, es más sentimental y ahí le imprime un extra.

El trabajo no para y la joven alta, delgada, de ojos verdes y cabello rubio patea el balón mientras da órdenes a las integrantes del equipo femenil de los Pumas.