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A inicios de año se ubicó a Lozoya en exclusiva urbanización de Málaga

Emilio Lozoya Austin, en una conferencia de prensa en la Ciudad de México el 17 de agosto de 2017. Foto Roberto García Ortiz

Armando G. Tejeda, corresponsal 

Madrid. Emilio Lozoya Austin, prófugo de la justicia desde mayo del 2019 por un cúmulo de casos de corrupción a sus espaldas, fue detenido hoy, alrededor del mediodía en la ciudad de Málaga, al sur de España, en una urbanización de lujo donde se refugiaba desde hace varios meses.

La Policía Nacional española confirmó a La Jornada la detención y dijo que la búsqueda del ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex) fue un operativo complejo dado “su alto poder adquisitivo y sus lazos internacionales”.

Aun así, Lozoya fue localizado a principios de este año en esa urbanización, donde residen en su mayoría millonarios de origen ruso, árabe y extranjeros con grandes fortunas, indicó la corporación.

Frente a la policía, Lozoya intentó eludir la detención al mostrar una licencia mexicana de conducción con el nombre de “Jonathan”.

Sin embargo, los agentes tenían confirmado que la persona que estaba ante ellos era el ex director de Pemex.

La detención de Lozoya se registró en Málaga, en plena Costa del Sol y en las proximidades de la urbanización La Zagaleta, donde se refugian o esconden, según sea el caso, multimillonarios de todo el mundo.

Según la información recabada por este diario, desde que pasó a ser un prófugo de la justicia del 2019, Lozoya cruzó varias fronteras hasta llegar a esa colonia de mansiones y campos de golf donde se escondía.

El operativo precisamente fue complejo por la movilidad del ex funcionario, su capacidad económica para escabullirse de la justicia y sus numerosos lazos internacionales que le dieron cobijo, según la versión del Grupo de Localización de Fugitivos Internacionales de la Comisaría General de la Policía Judicial española, de la Comisaría Provincial de Málaga y de la propia Fiscalía General de la República mexicana (FGR).

Tras su detención fue trasladado a las dependencias policiales en un vehículo de la policía secreta, donde llegó esposado y con las manos cruzadas en la espalda.

Vestía un pantalón y un chaleco gris oscuro y una camiseta azul marino. Además llevaba puestos unos lentes oscuros.

Una vez dentro de las dependencias policiales, ya sin las esposas puestas, fue identificado por los funcionarios, que se incautaron de la licencia de manejo.

Lozoya tendrá que viajar esta misma noche o mañana muy temprano para comparecer ante el juez de instrucción número dos de la Audiencia Nacional de España, Ismael Moreno.

El juez será quien decida si decreta prisión incondicional sin fianza, al menos hasta que transcurran los 40 días que tiene la justicia mexicana para formalizar la petición de extradición.

JSL
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