Rosa Elvira Vargas
Ciudad de México. En el encuentro del viernes de los presidentes Enrique Peña Nieto y Donald Trump no hay que esperar anuncios o resultados espectaculares si bien se trata de un hecho positivo para la relación bilateral. El gobierno mexicano espera “que se conduzca en un tono por supuesto amigable, en un tono respetuoso’’, declaró el canciller Luis Videgaray.
Será la primera reunión personal entre ambos mandatarios desde la llegada a la Casa Blanca del empresario republicano. Una cita de este tipo, ‘’siempre es importante, pero debemos tener bien definidas las expectativas. Esta no será una reunión en la que habrán de tomarse definiciones mayores ni esperamos grandes acuerdos’’, apuntó el funcionario.
En el vuelo hacia París, primer punto de la gira a Europa del mandatario mexicano, el titular de la cancillería se refirió largo a los hechos ocurridos en la Asamblea Nacional de Venezuela donde se enfrentaron seguidores del gobierno de Nicolás Maduro con legisladores. Calificó lo ocurrido como de ‘’grave preocupación’’; ubicó la posición de México como de ‘’absoluta condena’’ y envió solidaridad al pueblo venezolano.
Y aunque aseguró no ser el vocero de ningún otro país más que de México, insistió en la disposición del gobierno del presidente Peña de actuar ‘’en la vía diplomática’’ a contribuir por la vía del acuerdo y la negociación política y pacífica ‘’’a restablecer la paz y la democracia representativa, la división de poderes’’ en el país se sudamericano.
‘’En una democracia, la división de poderes es un principio esencial, insustituible. Y lo hemos dicho varias veces: el hecho de que se desconozca la autoridad del Poder Legislativo y de la Asamblea Nacional, que ahora sufre agresiones, independientemente de cuál haya sido su motivación, origen, es absolutamente inaceptable. Seguiremos de manera muy cercana los hechos’’ indicó.
Enfático en sus referencias a lo ocurrido en Venezuela, consideró ‘’absolutamente intolerable’’ lo sucedido en un pueblo donde debe prevalecer el respeto a la división de poderes.
Videgaray detalló además el contenido de la agenda presidencial tanto en Francia como en Alemania donde, en el primer caso, la noche del jueves cenarán el presidente Peña, su esposa Angélica Rivera y con el flamante presidente Emmanuel Macron, su esposa Brigitte.
Respecto al encuentro con Trump -primero desde que éste ocupa la Casa Blanca y tras un azaroso inicio de relaciones formales ya en condición de pares- Luis Videgaray la ubicó como un paso más ‘’en la dirección de seguir trabajando juntos, atendido los temas que indisolublemente unen a México y a Estados Unidos como la migración, el combate al crimen organizado, el respeto al derecho de los migrantes o el trabajar juntos para el desarrollo de Centroamérica’’.
No hay por el momento, aclaró también, fecha para una posible visita del presidente Peña a Estados Unidos. ‘’Lo importante es que se ratifique la continuidad del trabajo conjunto. Que en lo comercial, en lo migratorio, en materia de seguridad, sigamos trabajando por la vía del diálogo, del acuerdo’’.





