Los operativos de erradicación se realizaron entre el 19 y el 26 mayo en los municipios de Ixchiguán y Tajumulco, del departamento occidental de San Marcos, fronterizo con México, precisó a periodistas el vocero de la institución policíaca, Pablo Castillo.
El pasado 11 de mayo el gobierno del presidente Jimmy Morales decretó un estado de sitio en esos dos pueblos porque se agudizó el enfrentamiento entre pobladores por la incertidumbre legal sobre la propiedad de la tierra, lo cual ya ha provocado muertos.
La disposición restringe las garantías constitucionales de libertad de locomoción, reunión, manifestación y portación de armas, y otorga más facultades a las fuerzas de seguridad para realizar detenciones e interrogatorios.
Castillo detalló que en total se destruyeron 44.4 millones de matas de amapola, así como 277.6 millones de bulbos de la misma planta en 105 mil 407 hectáreas, cuyo valor comercial asciende a 151.4 millones de dólares.
Además, el vocero indicó que destruyeron 169 mil 731 matas de mariguana valoradas en 8.6 millones de dólares.
El conflicto de tierras, surgido hace 83 años y que ha dejado víctimas mortales, heridos y cierre de vías de comunicación, se debe a la falta de una demarcación legal de los límites entre ambas poblaciones y la conflictividad se agravó por la siembra de amapola para elaborar drogas como heroína y opio.
Cientos de familias pobres del oeste guatemalteco cultivan mariguana y amapola de opio ante la falta de empleo u otros medios de subsistencia.





