Nairobi. Un día después de la disolución del Comité Olímpico de Kenia (NOCK), la policía keniata detuvo hoy al secretario de general de la entidad, Francis Paul.
De acuerdo a lo que informó hoy la policía, la detención del dirigente deportivo se produjo después de que se encontrara en su casa material específico de los atletas durante una redada llevada a cabo en el marco de la investigación de los escándalos en torno a la participación olímpica de Kenia en Río de Janeiro.
El jueves, el ministro de Deportes del país africano, Hassan Wario, había anunciado la disolución del NOCK debido a la supuesta mala gestión de sus dirigentes durante la preparación y el desarrollo de los Juegos Olímpicos.
Al momento de conocerse la decisión de Wario, Paul había asegurado que el Ministerio no tenía autoridad para suspender a los dirigentes del organismo olímpico keniano.
“Hubo contratiempos en los alojamientos y los desplazamientos y hubo material que nunca llegó a los atletas”, aseguró el ministro en un comunicado. “Disuelvo el Comité Olímpico con efecto inmediato”.
Las atribuciones del comité fueron transferidas a la entidad gubernamental Sports Kenya.
Wario creó también una comisión de investigación para probar las irregularidades, cuyas conclusiones están previstas para el 30 de septiembre.
Según el político, la mala planificación y organización debilitó la moral de los atletas en Río. Además, varios escándalos de doping afectaron a deportistas kenianos en los meses previos a la cita olímpica, recordó el ministro.
De hecho, el jefe del atletismo keniano, Michael Rotich, fue enviado de vuelta a casa durante los Juegos por sospechas de haber cobrado dinero por avisar a los deportistas de que iban a ser sometidos a controles antidoping.





