Angélica Campillo
A pesar de que en la décimo séptima sesión ordinaria de Cabildo, por mayoría de votos, se aprobaron los estados financieros de agosto del ayuntamiento capitalino, los regidores tanto del Partido Revolucionario Institucional como Acción Nacional votaron en contra, pues refirieron que se han percatado que, en lugar de disminuir, la deuda del municipio ha aumentado casi 10 por ciento, lo que habla de un mal manejo de recursos.
El regidor del PAN Raymundo Ramírez Urbina declaró que votaron en contra de los estados financieros debido a que se han dado cuenta de que aumentaron los adeudos hacia los proveedores, lo que habla de una mala administración de recursos, no obstante el ayuntamiento se está enfocando en la utilización de la palabra Gallardía, o en pintar la ciudad de amarillo, haciendo alusión a un proyecto político, “y no ve que existen proveedores que de eso viven”.
Aseveró que los ediles de oposición continuarán votando en contra de los estados financieros hasta que haya claridad en el manejo de los recursos y perciban una disminución de los adeudos.
Por separado, el tesorero municipal, Emmanuel Ramos Hernández, indicó que el tema de los estados financieros es una cuestión de evaluación, ya que al momento de ponerlos a autorización se ven algunas variaciones, y en ese sentido ahondó que hay una cuenta en particular, la de contratistas, “muy dinámica”, que se muestra en el pasivo.
Mencionó que esa cuenta se refiere a aquellas obras con recursos etiquetados del Ramo 33 que se tienen que reflejar en los estados financieros, en la que en cada ocasión que llegue el recurso se le va pagando al contratista o al proveedor de dicha obra, no obstante lo tienen que registrar en el pasivo, pero no quiere decir que se deban esas cantidades: “más bien, por obligación tenemos que registrar dicha cuenta para que cada ocasión que llegue mes a mes el recurso etiquetado de la Federación para este rubro se refleje en la contabilidad de manera correcta”, argumentó.
Respecto a los proveedores que se han acercado con los regidores a exigir sus pagos, dijo que se trata de personas que prestaron sus servicios en administraciones pasadas y muchos de ellos también se han acercado a la Oficialía Mayor y con la misma Tesorería para realizar alguna dinámica de salida de sus conceptos de lo que se reconoció en la cuenta de adefas, que es el reconocimiento de un adeudo por parte del ayuntamiento con un proveedor, sin embargo, recalcó, van por pasos.
Apuntó que hay más de cien proveedores a los que el ayuntamiento les debe, y en ese contexto la administración actual recibió en un inicio una deuda de 400 millones de pesos correspondiente a este rubro, de la que hasta la fecha hay una disminución de 15 o 10 por ciento.
Para concluir, externó que hay proveedores que en administraciones pasadas demandaron al ayuntamiento debido a la falta de pagos, y aunque señaló que no es que se les dé prioridad de liquidación a estos, son situaciones muy específicas que pudieran afectar los intereses del municipio, por lo que tienen que darle salida a aquellos que tienen estas características; abundó que la demanda más antigua data de año 2007.





