En el marco del Día del Niño, se abrió la frontera de Estados Unidos en Tijuana, Baja California, para que seis familias pudieran reencontrarse por al menos tres minutos, ya que en algunos casos no se habían visto desde hace muchos años.
La organización Ángeles de la Frontera, de San Diego, California, que trabaja con migrantes y la patrulla fronteriza, desde hace tres años lleva a cabo una actividad denominada El abrazo, en la que, justo en la línea fronteriza, paisanos pueden ver a sus familiares, sin embargo los mexicanos no cruzan a Estados Unidos y los connacionales que viven en ese país tampoco cruzan la valla de San Diego.
Esta acción, transmitida por el diario El País, es la primera que se realiza en la era del gobierno de Donald Trump.





