María Elena Yrízar Arias

Estando cómodamente sentada en las instalaciones de un salón de belleza ayer por la tarde en Matehuala, de pronto en la televisión instalada de ese negocio vimos las personas que estábamos presentes, en el canal 52, Uno noticias, la difusión del último video escandaloso de la actuación del diputado potosino Sergio Desfassiux y su encuentro con los policías en la capital potosina. Allí reprodujeron la grabación y al escuchar la actuación del diputado, además de los comentarios del presentador de la noticia, que especificó que el individuo era legislador potosino e hizo referencia de ese exabrupto que protagonizó en esta semana, algunas de las mujeres presentes en el lugar vertieron varias opiniones de carácter negativo que denotaban enojo, indignación, repudio y lo tildaron hasta de loco.

Lo anterior en lo personal me causó asombro, pues las personas que estaban allí son mujeres del común, dedicadas a las labores propias del hogar que aparentemente estaban más preocupadas por su buena apariencia que por los sucesos que estaban describiendo, y en un principio pensé que si aparentemente no se inmiscuyen en cuestiones de participación social o política, entonces ¿por qué se enojaron tanto? Lo anterior solamente es una prueba de que la ciudadanía está más al pendiente de lo que hacen los políticos y que parecieran que no están contentas con los diputados.

En las páginas del Facebook hemos leído tantos comentarios que infieren enojo manifiesto de los ciudadanos, que sería interesante que los mismos diputados se den cuenta hasta dónde ha llegado el desprestigio. Es más, hasta han subido fotografías del referido Desfassiux, vestido de payasito y anunciando que si lo requieren para sus fiestas o eventos pueden contratarlo en el Congreso del Estado.

Otros comentarios lo tildan de ignorante, pues él no es ninguna autoridad de ninguna clase. No sabemos quién o quiénes asesoran al referido diputado, pero su trabajo es legislar, únicamente. Pero de allí a que tenga derecho a ponerse bravucón, bajo el argumento de que tiene fuero. Pues no. No le asiste ningún derecho a haberse sentido como un perro con rabia, que amenaza a quien lo estaba grabando en el sentido de que se iría sobre él si se difundía el video. Lo más curioso de este caso es que en la mayoría de los medios de comunicación estatales se difundió el video. También fue tema de notas muy interesantes que hicieron algunos periodistas en los días anteriores. Entonces, no se sabe contra quién se va a ir ese diputado, como represalia por haberlo filmado.

Antes de que se diera a conocer este escándalo, el 8 de septiembre pasado, leímos con agrado la noticia que difundiera el diputado Manuel Barrera Guillén, cuando asumió su responsabilidad como presidente del Congreso del Estado y reiteró “el compromiso de realizar un trabajo institucional y coordinado por parte de los legisladores que integran las diferentes fuerzas políticas del Congreso del Estado, a fin de brindar continuidad a las acciones y adecuaciones a la legislación estatal que permitan atender puntualmente las necesidades de los potosinos”. Léase: https://lajornadasanluis.com.mx/politica-y-sociedad/barrera-guillen-nuevo-presidente-del-congreso/ Nos pareció entonces que a lo mejor podría meter un poco en cintura a sus descarrilados broncos y que efectivamente su trabajo sería en favor de dignificar el Congreso para que nadie falte al respeto a la institución legislativa.

El día 3 de este mes leímos en el portal de Código San Luis las declaraciones del actual presidente del Congreso que dijo que esta Legislatura no respaldará actos de diputados que violenten la ley, y sobre los desfiguros de Desfassiux aseguró que no se fomentarán conductas de ese tipo y que la presidencia del Congreso será garante del cumplimiento de la ley y que no serán comparsas de ningún miembro del Congreso o funcionario público del mismo que violente el estado de derecho.

Otro diputado, José Luis Calzada Romero, nos ha dejado sorprendidos por sus últimas declaraciones de ayer: Propone –después de este escándalo– que se le ponga una multa de 200 mil pesos a su compañero Desfassiux y, además, considera necesario se le hagan exámenes sicológicos, ya que no se puede legislar en esas condiciones. http://pulsoslp.com.mx/2016/10/05/tras-escandalo-de-desfassiux-sugiere-romero-examenes-psicologicos-a-diputados/. Primeramente no es ni lógico, congruente o legal su propuesta sobre el dinero de multa

Lo grave del caso es que este diputado también hizo abuso de sus influencias y hasta se atrevió a meterse a un área restringida de escena del crimen en un robo bancario, solamente porque charoleó que era diputado, entonces ¿qué le pasa a este señor? Ya se le olvidó que él es igual a su compañero y que no se ha dado cuenta de que ambos están metidos en el mismo redil de burros dando vueltas a la misma noria? Entonces, los exámenes serían para el también, ya que son los principales protagonistas de escándalos. ¿O ya se le olvidó al diputado Calzada Romero de las pintarrajeadas que dio a las bardas del Saucito y las pintas que recibió en sus instalaciones? El diputado Calzada es el menos indicado para hacer una propuesta que efectivamente hay que inferir que la hace porque a lo mejor él es igual a su compañero y se aplica el dicho de que cada quien pide para otro lo que desea para sí mismo.

Al sentir poder algunos se vuelven locos, eso sí es cierto. Por ello, es más fácil sugerirle a la directiva del Congreso que hagan un plan de contención en contra de las estupideces de estos diputados, para que estos dos, Desfassiux y Calzada, dejen de dar vueltas alrededor de la noria como burros.

Mariaelenayrizararias@gmail.com

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