Roberto Garduño

Ciudad de México. El PRI en la Cámara de Diputados envió una propuesta a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para actuar firmemente en la regulación al uso de plásticos y sus derivados en envases de alimento, y extendió la propuesta a la Secretaría de Salud (Ssa) para que emprenda campañas de concientización sobre los riesgos sanitarios de esas sustancias químicas.

La secretaria de la Comisión de Salud, Sylvana Beltrones Sánchez, expuso que los recipientes de plástico, de policarbonato y resinas epoxi son elaboradas con la sustancia química bisfenol A (BPA), que en una alta concentración en el cuerpo humano propicia altos riesgos a la salud de los consumidores. “Se ha encontrado relación entre pequeñas dosis de exposición BPA y problemas como el cáncer, afecciones en las funciones inmunológicas, pubertad precoz, obesidad, diabetes e hiperactividad”.

Los artículos que utilizan BPA son biberones, vajillas, utensilios de horno y microondas, envases de alimentos, botellas de agua, leche y otras bebidas, equipos de procesamiento y tuberías de agua. Cubiertas de protección de alimentos y bebidas, revestimientos de tapas metálicas, de jarras y botellas de vidrio, incluidos envases de preparación para lactantes.

Así, insistió la diputada Beltrones Sánchez, los menores de edad resultan verdaderamente vulnerables ante los efectos del plástico porque sus organismos están todavía inmaduros, sus cuerpos son menos eficientes a la hora de eliminar sustancias de su sistema. Y a esto se suma que la exposición al BPA durante la etapa gestacional se relaciona con problemas de ansiedad, depresión y comportamientos de hiperactividad en niños de tres años.

La argumentación de la representante del PRI advierte que en México, “se han ignorado las advertencias internacionales sobre el uso de este plástico. Los innumerables estudios y las medidas legislativas que han tomado otros países en la materias no han sido suficientes para que el gobierno mexicano tome las decisiones pertinentes”.

Al día de hoy, refiere, no existe ninguna disposición en ese sentido, pues las normas oficiales mexicanas vigentes regulan ciertos aspectos de alimentos y bebidas para lactantes y diversas situaciones en las que se involucran los envases de metal y aquellos que son herméticos, “pero ninguna hace referencia a la utilización del plástico de policarbonato y resinas epoxi.

La Cofepris no debe limitarse únicamente a regular el uso de bisfenol A en los envases y contenedores de alimentos, pues otra serie de estudios presentan que algunos sustitutos de esa sustancia pueden resultar igualmente nocivos para la salud”.

En este caso se encuentra la sustancia fluorine-9-bisfenol (BHPF), que resulta tener una actividad antiestrógena. El exhorto a la Cofepris y a la Secretaría de Salud documenta, a través de un estudio de la Universidad de Pekín que el efecto antiestrógeno se ha demostrado en células de animales de experimentación, cuando estos manifiestan reducción de peso en el útero, atrofia del endometrio y efectos adversos en el embarazo.

Es conveniente que las autoridades sanitarias realicen estudios en la población mexicana para determinar los efectos que la utilización que diferentes tipos de plástico puede tener en sus organismos. De esta forma se podrán tomar decisiones más precisas y acertadas respecto a lo que se debe regular en esa materia.

Y por lo que toca a las tareas de la Secretaría de Salud, en coordinación con la Cofepris, es necesario emprender campañas para concientizar a la población sobre el riesgo de estas sustancias -insistió Sylvana beltrones- y sobre las forma de mitigar sus efectos, tomando en consideración que el BPA es especialmente nocivo cuando entra en contacto con temperaturas extremas o se hace un mal uso del mismo.

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