Jorge Torres
El Congreso del Estado elige hoy al nuevo titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, quien sustituirá en el cargo a Jorge Vega Arroyo, y a consejeros del pleno de la comisión. Al respecto, Guillermo Luévano Bustamante, quien encabeza la Clínica de Litigio Estratégico en Derechos Humanos de la UASLP, hizo un llamado a los diputados para que elijan a quien asegure independencia y autonomía política de la CEDH.
Luévano Bustamante no negó que haya intereses externos a la comisión que buscan posicionar algunos perfiles, ni se podría decir con precisión quiénes, pero están en la agenda de interés del Ejecutivo porque las comisiones de este tipo pueden constituirse como un organismo de contrapeso o fiscalización de control en su accionar, por ello, a pesar de que es importante buscar un perfil que cumpla con los requisitos establecidos para estos puestos, es importante establecer que la preferencia debe recaer en las personas que no tengan vínculos partidistas.
Destacó que es fundamental la autonomía del nuevo titular de la CEDH porque precisamente es el organismo que tiene que vigilar el actuar de las instituciones en materia de derechos humanos, pues son a estas a las que dirigirá observaciones y recomendaciones, por ello es lo más deseable que no se tenga a una persona con vínculos partidistas ni que haya intentos del Ejecutivo Estatal de tener injerencia en la decisión a través de su fracción parlamentaria mediante ciertas negociaciones.
Recalcó el tema de las consejerías, las cuales son importantes porque el consejo de la CEDH es un organismo que coadyuva y toma las decisiones en la comisión, por lo cual también se tienen que elegir buenos perfiles de pluralidad, representatividad, y que tengan una conformación igual de acuerdo a los sectores de la población que son más vulnerables a que se les violenten sus derechos humanos.
Preocupa que “línea del gobernador” influya
Por su parte, Ricardo Sánchez García, del Centro de Derechos Humanos Samuel Ruiz, comentó que el Legislativo tiene en sus manos una decisión trascendental para la ciudadanía potosina, toda vez que, en teoría, se elegirá al defensor o defensora del pueblo. Destacó que como sociedad civil hay preocupación por los intereses que rodean esta elección, por ello se estará al pendiente, “confiando” en el compromiso de los diputados por velar en favor los derechos humanos, pese a que en los pasillos del congreso se escuche que “ya llegó la línea del gobernador”.
“Defender los derechos humanos no debe ser una ocurrencia del momento, las y los diputados no pueden olvidar que representan a la población de un distrito y deben dar cuenta de las decisiones que toman. Su voto tendría que ser autónomo y alejado de los intereses del Poder Ejecutivo, en eso consiste la verdadera división de poderes para evitar caer en absolutismos”, concluyó.





