Reuters y Notimex
Washington. El director de la CIA, Mike Pompeo, describió el jueves a Wikileaks como un “servicio de inteligencia hostil” que a menudo es secundado por algunos estados, como el caso de Rusia el año pasado durante la campaña presidencial estadunidense.
“WikiLeaks opera como un servicio de inteligencia hostil y habla como un servicio de inteligencia hostil”, dijo Pompeo ante una audiencia en un centro de estudios de Washington.
Además, Mike Pompeo acusó hoy al australiano Julián Assange, fundador del sitio, de ser “un narcisista, un fraude y un cobarde”, cuyas revelaciones dañaron la seguridad nacional de Estados Unidos.
“Assange es un narcisista que no ha creado nada que valga la pena, depende del trabajo sucio de otros para hacerse famoso, es un fraude, un cobarde que se esconde detrás de la pantalla”, dijo Pompeo en un foro del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS).
Pompeo señaló que las filtraciones de Assange, buscado por la justicia de Suecia y quien se recluyó en la embajada de Ecuador en Londres en 2012, han comprometido la capacidad de Estados Unidos de mantener seguro al país y sostuvo que no sólo es un daño actual sino en el largo plazo.
El servicio de inteligencia ruso GRU utilizó al grupo activista para distribuir material filtrado durante las elecciones presidenciales de Estados Unidos en el 2016, sostuvo Pompeo.
WikiLeaks reveló una serie de correos electrónicos entre los demócratas durante la campaña del 2016 que según los servicios de inteligencia estadunidenses fueron obtenidos mediante hackeos por Rusia para influenciar en las elecciones, favoreciendo al ahora presidente Donald Trump.
Por su parte, Julian Assange dijo que la publicación de esos correos no tenía como objetivo alterar el resultado de las elecciones. En marzo, WikiLeaks publicó documentos describiendo las herramientas de hackeo y fragmentos de códigos computarizados de la CIA, aunque no publicó la totalidad de los programas necesarios para realizar seguimientos de teléfonos, computadores y televisores conectados a Internet.
Funcionarios judiciales y de inteligencia dijeron que era probable que contratistas hayan violado las normas de seguridad y entregado esos documentos a WikiLeaks.
Los contratistas se han revelado como fuente de filtraciones sensibles para el gobierno en los últimos años, especialmente por figuras como Edward Snowden y Harold Martin, ambos empleados por la consultora Booz Allen Hamilton mientras trabajaban para la Agencia Nacional de Seguridad (NSA).





