Porlamar. El gobierno de Irán denunció este jueves que la discriminación y las invasiones alientan el extremismo, durante la apertura de la reunión de cancilleres de la 17 Cumbre de Países No Alineados (NOAL), que reúne a 120 países en Isla de Margarita, al norte de Venezuela.
“Las dictaduras, la corrupción, la pobreza, la discriminación y la falta de oportunidades son el terreno propicio para el extremismo”, expresó el canciller iraní, Mohammad Javad Zarif, cuyo país cederá la presidencia pro témpore del grupo.
El ministro añadió que a esos factores se suman “la intervención, la invasión y la ocupación”, y citó como ejemplos a Irak, Siria y Palestina.
Zarif describió el caso palestino como una “fuente primordial de desesperación en el mundo musulmán”, ante las “atrocidades cometidas por el régimen sionista”, debido a lo cual, sostuvo, esta situación se encuentra en el “meollo de la crisis”.
Mientras esas condiciones no cambien, “la paz no podrá restaurarse y la violencia no podrá ser extirpada”, subrayó.
Además, manifestó que el respeto al derecho internacional y las normas y principios de la carta de la Organización de Naciones Unidas “son un imperativo” para drenar los “caldos de cultivos del extremismo y el terrorismo”.
“El extremismo violento es un problema multidimensional y solo puede vencerse si tenemos una estrategia íntegra. Es imperativo abordar los factores” que lo generan, dijo Zarif, enfatizando que se requiere una cooperación global.
En la apertura de las deliberaciones, la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, tildó como “infame” un decreto de Estados Unidos, emitido en 2015 y renovado este año, que considera a su país como una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad de Washington.
Rodríguez también denunció que las “invasiones a Libia e Irak trajeron muertes, sufrimiento, y aniquilaron prácticamente su derecho al futuro”.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, encabezará esta reunión en plena ofensiva de la oposición para sacarlo del poder mediante un referendo revocatorio, y una creciente presión internacional ante el deterioro de la crisis política y económica.





