Dora Villanueva
Las donaciones de los países ricos a programas y naciones en desarrollo cayeron como nunca el año pasado, al grado de que se encontraron en niveles similares a lo registrado una década atrás, cuando se aprobó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, destacó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El desplome de 23.1 por ciento en las donaciones de sus países miembros, contrasta con el avance de 2.5 por ciento que tuvo el gasto mundial en defensa durante el año pasado, según lo recuperado por el Instituto Internacional para Estudios Estratégicos (IISS, por su sigla en inglés).
La OCDE detalló que la ayuda internacional de los países que donan a través del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) disminuyó 23.1 por ciento en términos reales con respecto a 2024, “lo que supone la mayor caída anual en la historia de la ayuda oficial al desarrollo” y pone estos recursos al nivel que tenían en 2015, enfatizó el organismo.
En conjunto, los recursos captados por la OCDE en donaciones para el desarrollo ascendieron a 174 mil 300 millones de dólares en 2025, es decir, el 0.26 por ciento del conjunto de los ingresos nacionales brutos (INB) de los países que son donantes a través del CAD.
Con base en esos estimados, los países más ricos del mundo estarían aportando en ayudas para el desarrollo 6.63 dólares por cada 100 que la economía global le inyecta a la industria armamentista. Según el IISS, el año pasado, el gasto mundial en defensa alcanzó 2.63 billones de dólares, un aumento de 2.5 por ciento frente a lo registrado en 2024.
La OCDE detalló que los cinco mayores donantes fueron Alemania, con 29 mil 100 millones de dólares; Estados Unidos, 29 mil millones de dólares, que pese a registrarse como el segundo donante, redujo sus aportaciones en 56.9 por ciento; el Reino Unido, 17 mil 200 millones de dólares; Japón, 16 mil 200 millones de dólares y Francia, 14 mil 500 millones de dólares.
La organización sostuvo que 2025 fue el primer año en el que se registró un recorte de la ayuda oficial por parte de los cinco mayores donantes, a los que se atribuye el 95.7 por ciento del descenso total de la ayuda prestada.
“La presión fiscal sobre los países en desarrollo está aumentando, y el conflicto actual en Oriente Medio plantea un riesgo considerable para el crecimiento mundial y la seguridad alimentaria”, destacó Mathias Cormann, secretario general de la OCDE.







