Agresión en Comitán “no es práctica aislada”: Nuño
Agresión en Comitán “no es práctica aislada”: Nuño
1 junio, 2016
Alistan asamblea en última 'voca' en paro
Alistan asamblea en última ‘voca’ en paro
1 junio, 2016

Informales, 80% de comercios en Guerrero, Oaxaca y Chiapas

Informales, 80% de comercios en Guerrero, Oaxaca y Chiapas

Por Víctor Cardoso

Ciudad de México. Más de la mitad, 58.2 por ciento de la economía nacional se desempeña en la informalidad, pero en estados como Guerrero, Oaxaca y Chiapas, alcanza niveles críticos donde más de 8 de cada 10 establecimientos o actividades carecen de registro, no pagan impuestos y mucho menos generan empleos con prestaciones o seguridad social, afirmó la agencia Consultores Internacionales (CISC).

“Las entidades federativas que al cuarto trimestre de 2015 presentaron las tasas de informalidad más altas fueron Chiapas, con 78.9 por ciento, Oaxaca, con 80.6 y Guerrero, con 83.4 por ciento”, puntualizó la consultora en un reporte sobre la permanencia de la informalidad en las actividades económicas.

A grandes rasgos, expone, la economía informal se puede definir como el conjunto de actividades económicas que no se encuentran registradas ante las autoridades fiscales y que por lo tanto no pagan impuestos.

“Estas actividades no contempladas dentro de un sistema formal, tienen un peso significativo en México; de acuerdo a cifras del Inegi (Instituto Nacional de Geografía y Estadística), en el 2014 la participación de la economía informal dentro del PIB total (producto interno bruto) ascendió a 23.7 por ciento”, señala el reporte y puntualiza: “la noción de que la informalidad implica pobreza no es válida, ya que hay sectores en los que los informales están muy bien organizados y perciben ingresos iguales o superiores a los de los profesionistas calificados que puntualmente pagan impuestos.

No hay que olvidar que un componente fundamental de la informalidad lo constituye el crimen organizado, el cual posee una estructura muy sofisticada, genera cifras multimillonarias, desincentiva la inversión y vulnera el estado de derecho”.

Más aún, añade, “cabe destacar que en aquellas entidades donde las tasas de informalidad son más altas, es donde menos existe el estado de derecho… Estos niveles son preocupantes, principalmente por lo que implica un empleo de tipo informal en ciertos sectores económicos, el cual frecuentemente se caracteriza por condiciones precarias, bajos salarios, poca estabilidad y sin protecciones ni derechos”.