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Liberación de precios, encarecerá gasolinas en principio: Ampes

Sólo en la primera mitad del sexenio de Enrique Peña Nieto, los precios de gasolinas y diésel aumentaron 56.5% en promedio. Foto Guillermo Sologuren

Susana González G.

Ciudad de México. Con la liberación del precio de las gasolinas es más probable que éstas se encarezcan en lo inmediato a que se abaraten porque no se elimina el impuesto especial de producción y servicios (IEPS) que les aplica el gobierno federal y que representa 40 por ciento de lo que pagan los consumidores finales, advirtió Ricardo Boué Iturriaga, presidente de Asociación Mexicana de Proveedores de Estaciones de Servicio (AMPES).

La apertura en el sector gasolinero requiere nuevas condiciones hacendarias porque las finanzas públicas no se han «despetrolizado ni desgasolinizado ya que el gobierno federal se fondea de una manera bárbara con el IEPS. Si no se cobrara ese impuesto, que hace tanta falta a la recaudación, la gasolina podría ser mucho más barata”, dijo en entrevista.

El empresario consideró que aunque la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) “ya está previendo” dicho problema, es imposible que elimine el IEPS o por lo menos reduzca la tasa de recaudación porque mientras no tenga otro tipo de recurso, ese impuesto seguirá siendo fundamental para las arcas públicas.

El caso es que “las gasolinas se van a encarecer en el momento que se dé la apertura si los términos de recaudación de Hacienda se mantienen”, advirtió. De cualquier manera consideró que se dará la competencia en las gasolinerías, incluso con la participación de empresas extranjeras, pero más adelante, porque de momento enfrentarán costos más altos que Pemex, puesto sólo éste cuenta con una infraestructura completa para mover las gasolinas por todo el país.

Boué indicó que la reforma energética ha sido más compleja de lo que todos pensaban y difícil de implementar. En el sector gasolinero, por ejemplo, se han revisado, modificado o emitido nuevas normas oficiales mexicanas referidas a la calidad de los petrolíferos pero también sobre la construcción y operación de las estaciones de servicio o gasolinerías, e incluso hay otras en materia de almacenamiento o terminales.

Para que la reforma sea una realidad en el sector al menudeo, es decir entre los automovilistas o transportistas que compran gasolina para sus vehículos, “se requiere que el aprovisionamiento de la gasolina se realice por parte de otros jugadores y ya no sea nada más Pemex”. No basta que existan particulares que puedan introducir ese combustible al país por barco, tren o ductos, almacenarlo y distribuirlo, porque su precio quedará determinado por los costos tanto del producto como en el traslado, almacenamiento y distribución, y a todo eso “hay que sumarle también el IEPS”.

Así, dijo, “no va a haber quien pueda introducir gasolina en los términos actuales y que la pueda vender al precio actual o más barato”.

El dirigente de la AMPES señaló que si bien 70 por ciento de las más de 11 mil gasolinerías que existen en el país son de franquiciatarios particulares y el restante 30 por ciento está concentrado en empresas o grupos grandes, con la apertura del mercado será natural que los últimos absorban a los chicos.