Reyes Martínez Torrijos
Olga Lavanderos “tiene un igualitarismo resistente, quizá lo que más me atrae del debate de los años recientes de la condición feminista”, dijo el escritor Paco Ignacio Taibo II sobre la periodista que protagoniza su novela Te lo juro por la virgen de Guadalupe y el osito B (Planeta), que presentó el domingo pasado en la Feria Internacional del Libro (FIL) del Zócalo.
En torno a la tercera parte de la saga de novelas de Lavanderos (La Jornada, 29/8/26), el autor mencionó: “no tengo muy claro cómo contemplo su condición femenina fuera del hecho de que en el mundo de Olga no hay niños ni niñas: hay humanos. La división genérica no se va a imponer, ni ningún macho pendejo, por muy gerente que sea, dueño, propietario, patrón u hombre armado”.
Taibo II adelantó que habrá una cuarta novela de Olga Lavanderos. “Ya sé cuándo la voy a escribir y en qué época la voy a poner. Sé que le gustan las faldas escocesas (…) y que la mandará llamar Claudia Sheinbaum, cuando Olguita va de colada a una mañanera, y le dirá: ‘tengo un trabajo para usted’, y la envía a ver a (Omar García) Harfuch para un problema de seguridad”.
En la charla, el también historiador recordó que escribió esta entrega sobre la joven Lavanderos, con 23 años, en 60 días y sus noches, “de manera extraordinariamente intensa”.
Ubicó a Olga en los últimos años del gobierno de “Enrique Peña Nieto y del gobierno horrible del traidor Mancera en la Ciudad de México, durante los cuales la información era terrible. Para cualquier hecho criminal que se produjera en nuestra sociedad había cortinas de humo, mentiras, desinformación, y no era posible acceder a la verdad. Para un periodista era una carrera contra la desinformación y para uno que hace nota roja, doblemente”.
El narrador describió a Olga como “una periodista absolutamente irreverente y medio salvaje, lepera hasta decir basta, motociclista y perdedora de empleos. Es mi personaje que ha perdido más empleos de los que yo he en mi vida. Alguna vez calculé que he perdido 70, la mayoría por razones de censura”.
Recordó que creó a Lavanderos ante el reto de escribir en primera persona un personaje femenino, a lo que se agregó el que sería 50 años menor que él.
“Es un personaje del que me enamoré profundamente, tanto, que a lo largo de 20 años he escrito tres novelas sobre ella”, pero sin que sea un estereotipo, sino que se represente solamente a sí misma.
El novelista hizo hincapié en que le interesaba explorar la forma en que Lavanderos avanza, crece y confronta distintas situaciones, por ejemplo, hay una escena cómica de una negociación de narcos y mafiosos coreanos en que los primeros intercambiaban hierro por rifles de asalto de imitación, que donde los últimos obligan a comprarles un millón de patos de goma para llenar los barcos.
“Ve el mundo con ojos de niña”
Ena Ruiz Ayala, quien moderó la charla con Taibo II, comentó: “para mí fue muy sorpresivo, fresco e interesante, como para quienes conocen a Paco como escritor de novela histórica, novela negra o director del Fondo de Cultura Económica (FCE), verlo escribiendo a una chica de 23 años, motociclista, desempleada profesional, en distintos espacios.
“Es Olga desempleada, con su familia, ante la Ciudad de México y queriendo descifrar algo que no sabe dónde empieza ni hasta dónde puede acabar.”
Andrés Ruiz, integrante del equipo de difusión del FCE, dijo que esta periodista “que ha sido corrida de todos lados tiene algo que me encanta: que nunca ha estado un centímetro por delante de su decencia ni nunca un centímetro por detrás de su dignidad; es decir, tiene un faro absolutamente orientado de cuál debe ser su actitud ante la vida.
“Es una de las más léperas que he leído en la literatura mexicana, pero esta chica, que va por las calles de la Ciudad de México en una motoneta, arriesgándose y metiéndose en todo, tiene una curiosidad de niña, muy pura, muy con el sentido periodístico de saber qué es lo que necesita contar y por qué necesita contarse.”
Destacó que “mantener la continuidad narrativa que nos permite seguir detrás de esta muchacha, quererla y tenerla muy presente es admirable de Paco, porque es la visión de una niña que ve el mundo con ojos sorprendidos, pero también con ojos maliciosos, porque ha tenido una vida familiar atroz”.







