Ángel Bolaños Sánchez
Ciudad de México. Personajes de las luchas revolucionarias y los movimientos sociales de la izquierda, desde Zapata, Villa, Demetrio Vallejo y Rosario Ibarra de Piedra, se fundieron con personalidades de las letras, las artes y el entretenimiento como Diego Rivera, Juan Rulfo, María Victoria y Tin Tan, y algunas estampas citadinas, durante un prolongado agradecimiento de la escritora Elena Poniatowska Amor al recibir en la Asamblea Legislativa (ALDF) el reconocimiento y título de Embajadora Turística de la Ciudad de México.
La colaboradora de La Jornada recibió la distinción destinada a personas que han promovido y fomentado el turismo en la ciudad, junto con la gastrónoma, Susana Palazuelos de Wichtendahl, los empresarios Carlos Slim Domit y Miguel Alemán Magnani, así como el presidente de la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes, Fideo Ovando Zavala.
En su mensaje desde la tribuna, luego de recibir la mención al inicio de la sesión del Pleno de este jueves, la autora de Hasta no verte Jesús mío –cuyo personaje, Jesusa Palancares, estuvo también entre los agradecimientos–, inició dando gracias a su madre Paula Amor Iturbe Escandón por haberla traído a esta ciudad en 1942, a la casa de Torreones en la calle de Berlín 6, que acondicionó su abuela Elena Iturbe para recibirlas.
A partir de allí su gratitud se desplegó a las calles de la colonia Juárez, el trotecito indio de quienes vendían la leña para el boiler, el Paseo de la Reforma y sus ahuehuetes, el olor de la panadería y sus repartidores que iban en bicicleta con una inmensa canasta en la cabeza.
“Nunca se caían y nos llevaban flautas, conchas y doradas orejas para sopearlos con una taza de chocolate abuelita que me hacía pensar en las abuelitas del cine nacional, Sara García y Prudencia Grifell”.
De allí le siguieron Zapata, Villa y el Subcomandante Marcos, “quien le preguntó a un ex Presidente de la República de qué tenemos que pedir perdón”, Cemetrio Vallejo, Tina Modotti, Leonora Carrington, Evangelina Corona y las costureras sacadas de escombros de talleres clandestinos en los terremotos de 1985, y el pintor Fancisco Toledo.
No obvió a don Guillermo Haro, “el astrofísico de Tonantzintla, a quien le hice una entrevista, me trató muy mal y para vengarme me casé con él”.
Y añadió en su alocución a Carlos Fuentes, José Revueltas, Octavio Paz, Efraín Huerta, José Emilio Pacheco, Renato Leduc, Rosario Castellanos, aludiendo a una de sus obras, así como a Jorge Negrete y Pedro Infante, María Félix, Pedro Armendariz y Palillo entre otros más.
“Gracias a doña Rosario Ibarra de Piedra y a su lucha con las madres de los desaparecidos que abarcan los años de 1974, 41 largos años, hasta el 2015 de los 43 estudiantes de Ayotzinapa” y terminó con sus hijos, Jean –fallecido a los 21 años–, Mane, Felipe y Paula, así como a su padre, el capitán Juan Poniatowski, “héroe y soldado, quien combatió en la peor batalla de la II Guerra Mundial, la de Montecasino y tuvo el buen tino de casarse con mi madre y hacerme a mí”.
Al presentar el acuerdo de la Comisión de Turismo del órgano legislativo, la diputada del PRD, Luisa Yanira Alpizar, refirió que la Ciudad de México es el destino más visitado en México, Centro y Sudamérica con más de 13 millones de turistas.





