Carolina Gómez Mena
Ciudad de México. En el contexto del centenario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Arquidiócesis de México, a través de su semanario Desde la fe, remarcó la influencia que tuvo la Encíclica Rerum Novarum, del Papa León XIII en la redacción de los artículos 123, que habla sobre el trabajo digno y socialmente útil y el 27, que aborda la propiedad de la tierra.
Tras destacar que la Constitución de 1917 fue la “primera de la historia en incluir los derechos sociales, pues fue publicada dos años antes que la Constitución de Weimar de 1919”, indica que entre los “documentos analizados” por los constituyentes estuvieron la referida encíclica pontificia.
El doctor Jorge Adame, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, dijo a Desde la fe, que ese documento papal había sido ampliamente difundido en los periódicos, lo que generó un movimiento social de discusión en México entre 1900 y 1912, “principalmente en lo referente al salario y los seguros por accidentes laborales”.
Adame sostuvo que en el congreso constituyente el principal promotor de esos principios fue el diputado Victorio Góngora, quien había estudiado la Doctrina Social Cristiana en Bélgica y participó en la comisión que dio forma al artículo 123 de la Constitución.
Otros temas en los que influyó el documento papal fueron “la participación de utilidades de las empresas y en el principio de que los conflictos laborales se pueden resolver de manera armónica y con justicia”.
Antes de que se aprobara el texto constitucional, la iglesia católica ya había puesto en marcha algunas de las propuestas de la encíclica, sobre todo en la formación de sindicatos, bolsas de ahorro, cooperativas de trabajadores y organizaciones social”.
Adame también expone que Rerum Novarum habría influido en la redacción del artículo 27, “sobre todo en lo referente a la fracción racional de los latifundios, y en el respeto y la promoción de la propiedad agraria”.





