Roberto Garduño y Enrique Méndez
Ciudad de México. En un ambiente de confrontación entre las bancadas, por acusaciones mutuas de la responsabilidad pasada y presente del contexto de violencia nacional que sufre el país, el pleno de la Cámara de Diputados guardó un minuto de silencio por el asesinato de tres mujeres y seis menores de edad de la familia LeBarón.
La condena enérgica de la presidencia de la Mesa Directiva, en voz de Dolores Padierna Luna (Morena), al asesinato múltiple cometido el día de ayer, derivó en un intercambio donde los legisladores se lanzaron reproches, en contraste con el luto y la solidaridad que pretendieron ofrecer por los crímenes.
“Nuestro más sentido pésame a la familia LeBarón. No debemos permitir que este hecho quede impune. La pérdida de vidas humanas, sobre todo de mujeres y niños, nos indigna y obliga a actuar como sociedad. Esta mesa directiva exige a las autoridades federales y locales las acciones necesarias para encontrar a los responsables”, dijo Padierna.
Los legisladores de las distintas bancadas comenzaron a intervenir y, aunque el vocero de la bancada priísta Héctor Yunes aclaró que su intervención no tenía como objeto lucrar políticamente con la tragedia, enseguida lamentó el sistema de inteligencia del gobierno de la República se dedique a perseguir a cibernautas y bots, que prever este tipo de problemas.
“No es suficiente hacer justicia, sino evitar que no se cometan estas masacres. Los 21 mil elementos de la Guardia Nacional, en lugar de cuidar las fronteras, se vayan a hacer sus tareas de seguridad a los estados con problemas”, dijo.
Enseguida, el panista Miguel Riggs Baeza exigió que el gobierno federal dedique unos días para rectificar y plantear una estrategia de seguridad que impacte de manera positiva a la vida del país.
“Pido, con todo respeto y todo el dolor, que dejen de defender lo indefendible y vean la realidad. La semana pasada aquí expusimos el número de homicidios en la administración del presidente Andrés Manuel. ¡No sean infames, planteen una estrategia para todo el país!”, reclamó.
El coordinador de Morena, Mario Delgado, atribuyó el asesinato de las mujeres y niños de la familia LeBarón a la “herencia maldita, que tarde o temprano vamos a revertir. Es su hipocresía entregar un país cementerio. ¡Háganse responsables de lo que les toca!”, exclamó.
Héctor Yunes reviró que no es con ofensa ni con agravios “como nos va a callar, señor coordinador de Morena”.
Incluso exigió: “Ya, por favor, dejen de echarle la culpa al pasado. Asuman su papel. Querían gobernar, gobiernen. No vivan del pasado”.
También la coordinadora del PRD, Verónica Juárez Piña, sostuvo que a las víctimas y a las familias no les importa si la violencia inició hace 12 años.
“El gobierno federal no puede evadir que debe garantizar la seguridad. Estamos llegando al exceso, permitiendo que los malos maten mujeres, niños, bebés y quieran responder con evasivas.
No, señores. Están en el gobierno y, en lugar de reclamar a una bancada, reclamen allá, donde se toman las decisiones”, expuso.
En ese contexto de crispación, los diputados se pusieron de pie para guardar el minuto de silencio.







