Luis Ricardo Guerrero Romero
Con el fondo de una música vernácula comenzaba la ponente a explicar su teoría de cosecha. Las paredes del auditorio son acérrimas detractoras, las dudas, las reflexiones, los porqués y los cómo, una caricatura enfrentando a sus palabras:
—Es muy común que el hombre se dañe (entiéndase como especie, no como género). Alimentos que no debe consumir, descansos omitidos, pensamientos dañinos, amistades no saludables, gastos innecesarios, parejas nocivas, religiones farsantes, automedicaciones, accidentes prevenibles; un largo etcétera acompaña el decurso de la humanidad. Nosotros las personas aún con toda la racionalidad caemos en la insensatez con frecuencia y la gran mayoría se deleita creer más que saber, más que inquirir, más que conocer. Son miles los que todavía en este 2024 le apuestan a alguna religión que otorgue otra vida en su versión de eternidad. La gran pregunta es: ¿cómo para qué?, ¿qué harías si tuvieses una eternidad? Según el único eterno, es el imaginario Dios. Por lo cual, todos esos creyentes serán parte de la ficción, una suerte de diositos. Se hacen daño, se lastiman, ofenden a su existencia entregando sus esfuerzos en los cepos de: (les recomiendo investiguen los significados de tal sustantivo) “la vida eterna”. Quizás por eso se menoscaban, porque suponen que lo que dice una religión es verdad.
A tales ciegos, les falta que los sieguen con la guadaña.
Muy común es encontrar una calaca con una guadaña, una muerte que vive para encontrar, un folklore abigarrado, lúgubre y tétrico juego. Es época de muerte, de recodar los tiempos, de sacar los aperos para podar la vida.
Una de las muchas herramientas para podar, para la agricultura, para separar lo sano de lo insano, es la guadaña. Por eso se le identifica con la muerte, pero por antonomasia, la guadaña se identifica con Saturno (dios romano, Cronos, en su origen griego). El símbolo de la guadaña es una analogía de Saturno, pero también una eta η, capitalizada con una cruz a partir del medioevo. Saturno es portador de guadaña al igual que la muerte, esto es por el asunto del cultivo, la agricultura es históricamente amante del tiempo, que es Saturno, que es Cronos en la Roma antigua, que es la muerte donde se sabe que no hay fruto que no muera para lograr dar frutos. Morir es dejar de existir de una forma, y realizar-se en otra. Eso es la vida nueva y no las ficciones de las religiones mal pagadas.
La hoz es otro nombre con el cual se identifica tal herramienta. El único registro que hay de tal sustantivo es a partir del germánico: waithô (pasto). Que a nuestra lengua entró como: [güato], más el sufijo: aña, el cual forma sustantivos y adjetivos. El instrumento que es para el pasto, para segarlo.
La guadaña, es una herramienta que obvio no es nada mala, la han hecho parecer mal por las culturas religiosas, como tantas y tantas cosas que hay tergiversadas para beneficiarse con el miedo inculcado.





