
Al tiempo de felicitar a la UASLP por los XLI años de realización de la Feria Nacional del Libro, la escritora Ana Clavel, autora del libro: El amor es Hambre, de editorial Alfaguara; dijo que su obra muestra una búsqueda de nuevos equilibrios, espacios de mayor dignidad y de mayores derechos; en un mundo donde lo conocido y lo que nos mantiene en el mismo lugar es lo que obliga a la existencia de más Artemisas; personaje principal del libro.
Se trata de una nueva mujer u hombre, que puedan ser dueños de sus deseos e instintos, representando una especie de camino que se recorre entre todos, es decir entre la sociedad.
La autora, describe a Artemisa, como “una caperucita contemporánea” que vive en un ambiente liberal y sensual. Es una joven que a temprana edad explora el goce sensual y sus sentidos, lo que la lleva a conocer su potencial, su cuerpo, sus sentidos, convirtiéndose en una gran chef, dueña del restorán Corazón de lobo.
Los acontecimientos ocurren mientras esta mujer reflexiona sobre sí misma, convirtiéndose en una joven liberal, desenvuelta, llena de ansias de explorar el mundo, y el encuentro con las delicias de la buena mesa.
Este libro, es la sexta novela de la escritora que tomó alrededor de 10 meses en ser escrita, el personaje principal es una especie de caperucita contemporánea que tiene un especial gusto por el placer y por los sentidos: “devora con los ojos, con la boca, a través de la piel y de otras posibilidades esa experiencia de apropiarse del mundo y de los otros, lo que muchos llaman amor y otros llanamente hambre”.
Ana Clavel explicó que el paralelismo entre la idea del amor y el hambre viene desde que uno nace, pues nos bebemos a través del pecho materno la vida, de tal manera que el mundo y el amor nos entra por la boca como primer experiencia: “en realidad es hablar de un plano muy físico del amor, convertido en esta experiencia gustativa y fundamental que después nos lleva a buscar otros caminos de realización más útiles, porque evidentemente no podemos andar devorándonos a la persona que amamos”.
Su Artemisa, es una especie de caperucita roja, inteligente, valiente, curiosa y que le gusta experimentar explica la autora: “eso no está mal, el problema es justamente cómo lidiar con los peligros exteriores porque finalmente todo niño tiene que aprender y crecer internamente para lidiar con esas situaciones. Entonces nos damos cuenta de que por eso el cuento de caperucita roja, ha tenido tantas recreaciones, porque tiene la semilla de un personaje que es muy valiente y que sabe lidiar con el mundo y por eso es un gran cuento de hadas.
Finalmente la autora habló del futuro de su escritura, señaló que trabaja en un libro de ensayos dedicado al tema de las lolitas en la literatura y el arte: “habrá que encontrarle su nicho de publicación y precisamente di con el tema de la caperucita con ese libro, donde estoy trabajo entre otros temas, la caperucita roja y Alicia Liddell, donde encontré como antecedentes que son hermanas menores de Lolita”.
Ana Clavel, es también autora de: Las Violetas son flores del deseo, obra ganadora del Premio Nacional de Cuento “Gilberto Owen” en 1991, la Medalla de Plata 2004 de la Société Académique “Arts-Sciences-Lettres” de Francia y el Premio de Novela Corta Juan Rulfo 2005 de Radio Francia Internacional.





