Madrid. El Tribunal Constitucional español asestó hoy un nuevo golpe al proceso independentista que impulsa el gobierno de Cataluña al anular el acuerdo alcanzado en su Parlamento para tramitar una serie de leyes que facilitarían la ruptura con España.
El alto tribunal declaró hoy la “nulidad” de las tres ponencias que la Cámara catalana impulsó en marzo, con el apoyo de los partidos independentistas, como base para elaborar la ley de transitoriedad jurídica hacia un Estado catalán y las de creación de una agencia tributaria propia y un sistema de seguridad social catalán.
Los letrados del Parlamento de la región ya advirtieron en su momento que el procedimiento podría ser inconstitucional. El resto de los grupos parlamentarios se opusieron a la iniciativa. Ahora, en respuesta a recursos interpuestos por el partido liberal Ciudadanos y el Partido Socialista, el Constitucional considera que con la creación de estas ponencias, en las que solo participan los secesionistas, se vulneran los derechos de las demás formaciones.
El alto tribunal también estimó hoy parcialmente un recurso interpuesto por el Gobierno español contra la ley catalana de acción exterior y de relaciones con la Unión Europea (UE) al entender que invade competencias correspondientes al Estado español.
Las resoluciones judiciales tienen lugar horas antes del arranque de una cumbre independentista convocada en Cataluña por el presidente del gobierno de la región, Carles Puigdemont, para abordar la posible convocatoria de un referéndum soberanista en 2017.
“Referéndum no va a haber porque va en contra de la Constitución”, zanjó hoy el ministro portavoz del gobierno español, Íñigo Méndez de Vigo. “Me gustaría que cualquier decisión que se tome (en la cumbre independentista) no se dejen llevar por los radiales”, apuntó.
El Ejecutivo del conservador Mariano Rajoy se ha opuesto desde un principio a los planes secesionistas del gobierno catalán y ha impugnado todos sus pasos ante el Tribunal Constitucional. En las últimas semanas, Madrid ha asegurado que está abierto al diálogo con Cataluña, aunque de momento no ha habido avances.





