Por Armando G. Tejeda, corresponsal
Madrid. En España, donde supuestamente se encuentra Diego Cruz Alonso, uno de los presuntos violadores de la joven veracruzana Daphne Fernández, no se ha recibido aún ninguna notificación ni orden ni directriz por parte de la Procuraduría General de la República (PGR) ni de Interpol México.
A pesar de que ayer se informó que se había emitido una “alerta roja” para localizar y detener a tres de los cuatro agresores sexuales que habían abandonado el país en las últimas semanas, además de Alonso, Enrique Capitaine y Jorge Cotaita, lo cierto es que ni la policía española ha iniciado la búsqueda ni operativo alguno ni en el fichero de personas buscadas de Interpol aparecen los nombres de los fugitivos mexicanos, los tres originarios de Veracruz.
Según confirmaron a La Jornada fuentes de la Policía Nacional española, ni a sus dependencias ni a la delegación de Interpol España se ha recibido notificación alguna sobre este caso, que aseguraron desconocer y no tener la más mínima información. En función de las características de Interpol, la información suele ser clasificada, pero a pesar de todo aseguraron que “no tienen información alguna del asunto” y que, en todo caso, “si se detiene en España a esas personas se informará”.
A esta ignorancia generalizada sobre el caso que hay en la policía española se sumó que en los ficheros centrales de Interpol, donde figuran las identidades de las personas buscadas o desaparecidas, tampoco aparecen ninguno de los tres nombres de los agresores de la joven mexicano, con lo que o la alerta que se giró es “secreto” o sencillamente aún no se ha emitido.
Desde la matriz de Interpol-Europa, con sede en la ciudad francesa de Lyon, explicaron a este periódico que la información sobre las “alertas rojas” y las órdenes que se giran desde delegaciones de otros países se suele informar desde esas mismas centrales, sin embargo reconocieron que en ocasiones las “alertas rojas” se giran como “secretas” y que sólo las pueden conocer “los agentes de la ley”. Pero también reconocieron que “desconocían” el asunto e insistieron en ceñirse a su política de dejar que sea la delegación emisora de la alerta la que ofrezca los detalles de la operación.
Roberta Lajous, se limitaron a informar que en este caso concreto la detención y el anuncio de la detención, si es que se produce en España, se dará a conocer a través de Interpol y que la delegación diplomática no intervendrá en ningún momento en el proceso, supuestamente para “ahorra burocracia”. Tampoco se confirmó si habían recibido desde México algún tipo de instrucción o recomendación a seguir en este caso.





