Armando G. Tejeda, corresponsal
Madrid. La crisis diplomática entre Argentina y España se agudiza. El gobierno español, presidido por el socialista Pedro Sánchez, decidió llamar a consultas “sine die” a su embajadora en Argentina y exigir “disculpas públicas” al gobierno andino ante la andanada de insultos que profirió su presidente, Javier Milei, durante su participación en el encuentro de partidos de extrema derecha en Madrid, Viva24, en el que él mismo fue uno de los oradores principales.
Milei participó en el encuentro organizado por Vox, Viva24, sin siquiera establecer un contacto cordial con las autoridades españolas. Sus únicos actos públicos fueron para presentar su libro y para reunirse con algunos de los representantes de las empresas españolas más importantes del país. Su principal objetivo en este viaje trasatlántico era dar su discurso frente a los representantes y militantes de los partidos de extrema derecha de Europa y de América Latina. Y así lo hizo, provocando la euforia ante sus ataques desaforados a la “izquierda criminal”.
Y, por supuesto, atacó con dureza a su homólogo español, Pedro Sánchez, después de una serie desavenencias entre ambos gobiernos después de un ministro español le acusara de “consumir sustancias” y desde Buenos Aires respondieran llamando a ese ministro “energúmeno”.
En este contexto, Milei tomó la palabra en el Palacio de Vistalegra, en el barrio popular de Carabanchel, y afirmó: “Que calaña de gente atornillada al poder. Aún cuando tenga la mujer corrupta, se ensucia y se toma cinco días para pensarlo”, afirmó en referencia a Sánchez, que recientemente se tomó unos días de “reflexión” para decidir si valía o no la pena continuar en el cargo frente a los ataques y las insidias de la guerra sucia propagada por la extrema derecha.
Milei además afirmó que “nunca podemos dar el brazo a torcer en nada, nunca podemos dejarnos retroceder un milímetro por los zurdos porque aunque parezca que tienen razón, nunca la tienen, se aprovechan de los más débiles, de los que no se han ganado la abundancia de la que disfrutan y quieren usarnos a nosotros para resolver su situación.
No importa como nos ataquen, por eso les digo, que me importa un rábano lo que opinen los zurdos. No hay nada que puedan hacer para alterar el curso de los acontecimientos”.
Estas palabras, sobre todo en las llama “corrupta” a la esposa de Pedro Sánchez, Begoña Gómez, provocó que el ministros de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, realizó una declaración institucional en la que anunció la llamada a consultas de su embajadora en Argentina y más consecuencias a futuro si no se produce una “disculpa pública” por parte de las autoridades argentinas. Además anunció que el Alto Representantes de la Unión Europea para Asuntos Internacionales, Josep Borrell, también se pronunciará en torno a esta polémica y anunciará medidas.
El canciller español compareció con una hora de retraso en la sala de prensa del Palacio de La Moncloa, con lo que se deduce que venía de analizar la situación con el presidente Sánchez, y afirmó literal: “Las gravísimas palabras pronunciadas hoy por Javier Milei en Madrid sobrepasan cualquier tipo de diferencia política e ideológica. No tienen precedentes en la historia de la diplomacia y por supuesto de las relaciones entre dos países que tienen fuertes lazos de hermandad.
Al señor Javier Milei se le ha recibido en la capital de España de buena fe para participar en un acto político de la extrema derecha Se le ha tratado con todo el respeto y la deferencia debida y se han puesto a su disposición todos los recursos públicos del Estado español necesarios durante su estancia en nuestro país.
Sin embargo, a la hospitalidad y a esta buena fe ha respondido con un ataque frontal a nuestra democracia, a nuestras instituciones y a España. El respeto mutuo y la no injerencia en asuntos internos es un principio inquebrantable en las relaciones internacionales y es inaceptable que un presidente en ejercicio, en visita a España, insulte a España y al presidente del gobierno de España. Un hecho que rompe con todos los usos diplomáticos y con las elementales reglas de la convivencia entre países.
Por ello y ante la gravedad de lo ocurrido he consultado con todos los portavoces parlamentarios para recabar su apoyo en esta declaración y lo he recibido de una amplía mayoría. El Partido Popular (PP) Y Vox no se han pronunciado todavía. Quiero informarles de que acabo de hablar con Josep Borrel, el Alto Representante de la Unión Europea, quien me traslada que un ataque de este calibre a un Estado miembro es también un ataque al conjunto de la UE y me ha indicado que se pronunciará públicamente a este respecto en este sentido.
El señor Milei, con su comportamiento, ha llevado las relaciones entre España y Argentina a su momento más grave en nuestra historia reciente. Por este motivo les anuncio que acabo de llamar a consultas a nuestra embajadora en Buenos Aires sine die. Junto a ello, España también exige al señor Milei disculpas públicas, en caso de no producirse esas disculpas tomaremos todas las medidas que creemos oportunas para defender nuestra soberanía y nuestra dignidad”.





