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Madrid. El gobierno español aprobó este viernes la creación de un procedimiento extrajudicial que permita a los particulares afectados por las tasas de interés abusivas en sus hipotecas ser rembolsados rápidamente por los bancos, condenados en diciembre por la justicia europea.
El objetivo es “evitar un colapso de los tribunales” ante la afluencia de demandas de los alrededor de “1.5 millones de personas” afectadas, explicó el ministro de Economía Luis de Guindos en una rueda de prensa.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea condenó a finales de diciembre a los bancos españoles que utilizaron las llamadas “cláusulas suelo” a rembolsar el dinero obtenido con ello a sus clientes. El monto total se acerca a los 4 mil millones de euros.
Estas cláusulas, aplicadas en los préstamos hipotecarios de interés variable, impedían que la tasa de interés descendiera por debajo de un cierto límite aunque las tasas reales del mercado siguieran bajando.
Los bancos obtenían así más rendimiento del que deberían sin que sus clientes lo supieran en ocasiones, dada la opacidad de los contratos.
Tras la sentencia europea, la oposición socialista presionó al gobierno conservador, en minoría parlamentaria, a poner en marcha una solución extrajudicial para evitar largos y costosos procesos judiciales.
El decreto-ley obliga a los bancos a informar a los clientes afectados y a calcular el monto a devolver en un plazo de tres meses a partir de la entrada en vigor del texto.
Si el cliente no acepta el acuerdo propuesto por el banco, tendrá la posibilidad de acudir a la justicia.
Sin embargo, para la asociación de consumidores Adicae, que lanzó una acción colectiva de 15 mil afectados, este sistema “favorece los intereses de la banca” que podría no indemnizar a sus clientes argumentando que fueron debidamente informados.
El decreto ley “es puro humo y no obliga a la banca a nada (…) ni establece sanciones” para las entidades que no rembolsen las cantidades debidas, denunció también otra asociación de consumidores Facua.
El gobierno aseguró que creará un organismo para vigilar el buen desarrollo del procedimiento y que trabaja en una reforma de la ley hipotecaria para “reforzar la transparencia” de estos préstamos, declaró De Guindos.
Los bancos españoles contribuyeron en los años 2000 a la creación de la burbuja inmobiliaria, concediendo muchas hipotecas a familias sin capacidad de rembolsarlas en un momento de frenesí en la construcción.
Duramente golpeados por el estallido de esta burbuja en 2008, tuvieron que ser rescatados de la quiebra en 2012 por 41 mil 300 millones de euros de fondos europeos.





