La etnohistoriadora Raquel Padilla Ramos fue centro de un homenaje póstumo este martes. Ahí se destacó la labor académica sobre los yaquis y su defensa de los derechos culturales de este pueblo originario.
El acto realizado en la Dirección de Estudios Históricos del INAH contó con la presencia de Raquel, hija de Padilla Ramos; Diego Prieto, titular de ese instituto, y Eduardo Vázquez Martín, coordinador del Mandato del Antiguo Colegio de San Ildefonso; así como varias docenas de investigadoras.
Beatriz Lucía Cano destacó el involucramiento de Raquel Padilla “en impedir que se llevara a cabo el Acueducto Independencia, el cual afectaría a numerosos agricultores pues conllevaba una notable disminución del flujo de agua. Era común que los yaquis acudieran a ella para asesorarse en cualquier tema o conflicto”.
En su turno, Elisa Idalia Coronel, afirmó que la etnohistoriadora “tejió redes de solidaridad, de amistad, de compañerismo”. Y se refirió a su maestra en presente: “Ha creado escuela en ese amor por la historia de Sonora”.
La alocución de Esperanza Don Juan, compañera y amiga de la etnohistoriadora asesinada a inicios del mes pasado, destacó “la defensa de los monumentos históricos y la conservación de los bienes inmuebles” de Raquel Padilla Ramos.
El acto en su memoria concluyó con un minuto de silencio, con los asistentes de pie.





