Jorge Torres
Una vez que el magnate Donald Trump triunfo en las elecciones presidenciales en Estados Unidos la empresa Ford Motors, segundo fabricante de automóviles más grande del vecino país y que tiene una inversión de más de mil 600 millones de dólares en San Luis Potosí, emitió un comunicado destacando que comparten el discurso de unión en favor del crecimiento de Estados Unidos.
“Estamos de acuerdo con el señor Trump en que es realmente importante unir al país y esperamos trabajar juntos para apoyar el crecimiento económico y el empleo”, comentó Christin Baker, portavoz de Ford, en un corto comunicado que deja entrever que la empresa automotriz busca limar las asperezas que surgieron durante la campaña por parte de Trump que en reiteradas ocasiones amenazó a Ford por invertir en México; además en repetidas ocasiones Trump comentó que de llegar a la presidencia no permitiría a Ford abrir la nueva planta en México, que se instalará en San Luis Potosí, y que aplicaría duros impuestos sobre los vehículos.
Trump se lanzó en contra de Ford y calificó como una “desgracia absoluta” que empresas estadounidenses inviertan en México, “estas ridículas transacciones, aniquiladoras de empleos, no sucederán cuando sea presidente”, sentenció Trump, lo cual fue contestado por un ejecutivo de la armadora, Mark Fields, el cual comentó que Ford es una multinacional que continuará realizando inversiones para mantenerse competitiva y, aseguró, “haremos lo que tenga sentido como negocio”.





