Fernando Camacho Servín
Ciudad de México.- La niña Arlet Odalys Álvarez Mendoza, accidentada durante la caída de un helicóptero en el estado de Oaxaca el pasado 16 de febrero, se encuentra estable y con buenas posibilidades de sobrevivir, pero el pronóstico en cuanto a la recuperación de la movilidad de su pie derecho es reservada.
Así lo informó el doctor Jaime Nieto Zermeño, director médico del Hospital Infantil “Federico Gómez”, quien dijo que todavía se le practicarán varias cirugías en el ojo, el brazo y la pierna derecha.
En conferencia de prensa el cirujano pediatra explicó que la menor, de apenas cinco años de edad, llegó estable al hospital que él dirige, en la capital del país, luego de haber recibido atención primaria en dos nosocomios de Oaxaca.
La lesión más importante de la niña, abundó, se encuentra en la pantorrilla derecha, la cual perdió aproximadamente 80 por ciento de su tejido, y en la que sufrió una fractura de tibia y peroné.
Pese a lo anterior, todavía tiene circulación sanguínea en esa extremidad y sus tejidos se encuentran vivos, por lo que la niña podría caminar en un futuro. Sin embargo, su capacidad de marcha muy probablemente quedará afectada, indicó Nieto.
De igual forma, la menor tuvo una fractura múltiple en el radio y cúbito del brazo derecho -dónde se le colocó un clavo para darle estabilidad a la zona lesionada-, así como una fractura en el hueso malar, que rodea el ojo derecho. Pese a esta última herida, el globo ocular no corre peligro.
El especialista indicó que aún deberán practicársele varias cirugías reconstructivas a la niña, y aunque no tiene por el momento ninguna complicación grave, enfatizó que se están tomando todas las medidas para evitar una posible infección.
Arlet Odalys Álvarez Mendoza es una de las 15 personas que resultaron heridas en la comunidad de Santiago Jamiltepec, en el municipio de Pinotepa Nacional, Oaxaca, tras la caída del helicóptero en donde viajaban el gobernador de dicha entidad, Alejandro Murat, y el secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, quienes sobrevolaban el área para verificar los daños provocados por el sismo del pasado 16 de febrero.
De acuerdo con la Fiscalía de Oaxaca, en ese evento murieron 14 personas, aunque las autoridades federales han reportado 13 decesos.





