Ciudad de México. En la inauguración del Laboratorio Nacional de Investigación y Servicio Agroalimentario y Forestal (LANISAF), Sergio Barrales Domínguez, rector de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh), aseguró que este laboratorio contribuirá, entre otros muchos rubros, a analizar la composición actual de muchos alimentos. Muchos de los cuales pueden ser factores determinantes en el desarrollo de enfermedades como la diabetes.
“Con este laboratorio podemos ser capaces de determinar cuál es el elemento que sobra o que falta (en los alimentos) y resolverlo para que, si sobra quitarlo y si falta, ponerlo” a fin de prevenir el desarrollo de ciertos padecimientos.
Añadió que también en este Laborarorio existirá la capacidad de detectar, por ejemplo, qué es lo que lo provoca la contaminación en la Ciudad de México, lo que contribuirá a analizar soluciones más certeras.
En la ceremonia, Enrique Cabrero Mendoza, director del Conacyt, alertó que el cambio climático otorga un carácter incierto a la actividad agrícola y pecuaria en México por lo que este laboratorio es una opción para prevenir o contrarrestar cualquier contingencia.
Aunado a lo anterior, en México la deforestación se debe a la reconversión de bosques y selvas en campos de cultivo y en pastizales, señalaron ambos directivos previo a la inauguración del laborarorio, que se encuentra en la UACh.
La directora adjunta de Desarrollo Científico de Conacyt, Julia Tagüeña Parga, calificó de acertada la decisión de “ligar la producción agropecuaria con el tema forestal y por ello celebramos la inauguración de este laboratorio”.
Barrales Domínguez, señaló que los laboratorios de análisis de suelos, aguas y vegetales establecidos en México que observan la Norma Oficial Mexicana son insuficientes para una agricultura sustentable moderna de ahí la creación del LANISAF.
Detalló que el LANISAF cuenta con equipos de alta tecnología y de última generación, integrados en varias áreas de investigación y servicio como la microscopia electrónica, la cual contribuirá a la investigación, desarrollo e innovación en nanomateriales, nanotecnología, ciencias de la vida, agronómicas y de los recursos naturales.
Asimismo, el laboratorio cuenta con el área de biología molecular la cual se utiliza actualmente para el diagnóstico de enfermedades infecciosas de plantas, animales y humanos.
El rector de la UACh, enfatizó que la Difracción por Rayos X que se puede llevar a cabo en el LANISAF, permite conocer la estructura molecular tridimensional ligadas a enfermedades emergentes a la salud animal, vegetal y humana.
En el sector agroalimentario y forestal permitirá diseñar la evolución estructural de diferentes patógenos como mutantes resistentes en virus, bacterias, hongos y plagas, que ocasiona daños y enfermedades a cultivos, especies pecuarias, forestales e insectos plaga, es decir, el control biológico.
Cabrero Mendoza, dijo que a pesar de que 2017 es un año retador para nuestra economía, así como las relaciones bilaterales existentes, desde el Consejo se trabajará arduamente porque el conocimiento siga siendo el activo que nos dé los elementos necesarios para construir puentes en favor de una mejor sociedad.
El sector agrícola es terreno fértil para el empoderamiento social del conocimiento. Los desarrollos tecnológicos deben estar al alcance de toda la cadena de producción: “Quienes siembren, quienes cultiven y comercialicen, sólo así podemos hablar de crecimiento incluyente”.
Tagüeña Parga, comentó que el Laboratorio permitirá ofrecer servicios de análisis de elementos minerales, orgánicos y biológicos en suelos, aguas, aire, animales, plantas y alimentos, con el fin de encaminar la producción nacional hacia un esquema sustentable.
Sin duda, dijo, el LANISAF pronto se convertirá en un referente nacional en las áreas de nutrición y fisiología vegetal y animal, fitopatología, entomología, bioquímica de plantas, biología molecular, control biológico, tratamiento de aguas residuales, desechos de cultivos, generación de energías alternativas y conservación de recursos naturales.
José Luis Romo Lozano, director general de Investigación y Posgrado de la Uach, habló sobre las áreas con que cuenta el laboratorio como es Espectroscopía la cual permitirá a la comunidad científica diseñar nuevas y eficientes moléculas plaguicidas y fármacos útiles al sector productivo industrial y agropecuario.
Hizo énfasis en la Espectroscopía de Fluorescencia por Rayos X, pues tiene amplias aplicaciones en biología, agronomía, industria geología, medicina, arqueología, sedimentos marinos, análisis ambientales, suelos, agua y otras aplicaciones industriales.
En la agricultura, este equipo tiene la ventaja de identificar elementos térreos, compuestos minerales y contaminantes del suelo, para la comprensión y diseño de estrategias de remineralización y restauración de la fertilidad de los suelos y la remediación de sus contaminantes.





