Un jóven llamadao Amado Mateo Mónico, de origen purépech, encontro en la Medicina un reto, que finalmente se convirtió en la pasión de su vida, por este medio consiguió aprender el español, lengua que conoció hasta la adolescencia.
Sus primeros 16 años, Amado se comunicó enteramente en purépecha, dilecto de una de las comunidades indígenas michoacanas que en un principio se presentaba como un obstáculo pero logró convertir en reto y ahora en oportunidad.
Entre sus últimos estudios como especialista en Urgencias formado en el Hospital General de Tijuana y estadías en el Hospital General de México, Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, Hospital Siglo XXI del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Hospital General de Xoco, se encuentra precisamente el de un curso en purépecha para atender a la comunidad indígena con esa lengua.
Algunos de sus planes son el de regresar a su Estado natal y solicitar trabajo en el Hospital General de Uruapan, Michoacán, donde el 75 porciento de la población que llega a atenderse es de origen purépecha.
Con información de El Mexicano





