Jorge Torres
La investigadora de El Colegio de San Luis (Colsan) Oresta López Pérez, especializada en temas de perspectiva de género, denunció que en las instituciones gubernamentales también existe acoso sexual, el cual es gradual y que muchas veces ocasiona que las víctimas no puedan desarrollarse profesionalmente de manera plena, como ejemplo señaló el Proyecto para el Fortalecimiento de la Política de Igualdad de Género en la Secretaría de Educación del Estado de San Luis Potosí, el cual arroja que “hay prácticas de acoso de sus jefes, de sus compañeros, o alguien de la institución, es lo más frecuente que se da en las instituciones públicas”.
Explicó que se aplicó por parte del Colsan un pequeño instrumento en la SEGE, con personal administrativo, y se detectó que hay niveles de acoso gradual, pero además los resultados exponen que hay acoso en todos los niveles, entre directivos, subordinados, administrativos, hasta personal de limpieza y estudiantes. Detalló que este instrumento permite ver que el acoso lo ejercen tanto hombres como mujeres, jóvenes y adultos, que además lo pueden hacer en forma declarada y gradual.
Puntualizó que “desde alguien que tiene su protector de pantalla en su cubículo con imágenes denigrantes de mujeres, que hacen sentir incómodas a las compañeras, o en el pasillo en donde comen en la SEGE van pasando las empleadas y les hacen comentarios sobre sus cuerpos y forma de vestir, es un espacio hostil para las mujeres que denigra la convivencia entre hombres y mujeres que no se debe permitir”.
Oresta López destacó que en estos casos muchas veces la institución queda inactiva, por lo cual, a raíz de este estudio, se hicieron una serie de recomendaciones a la SEGE para que tomara las acciones respectivas para abatir el acoso, pues está muy naturalizado este tipo de delito hacia las mujeres, lo cual provoca que sean ellas las que decidan abandonar el trabajo, ya sea por acoso de sus jefes o de sus propios compañeros.
Para terminar, mencionó que la variable mas significativa es que el personal administrativo más acosador, un ambiente de trabajo se convierte en un ambiente compartido, comienza uno el acoso y le siguen más, se convierte en una práctica cotidiana que es normalizada, incluso por las propias mujeres, lo cual no debe ser, pero como no existen protocolos de actuación todo queda sin acción, y por ello la SEGE ya está trabajando en el tema para combatirlo y prevenirlo, incluso creo una Unidad de Género, con la que se está buscando proteger la integridad de las mujeres en su ambiente laboral.





