Jim Cason y David Brooks, corresponsales
Washington y Nueva York. El gobierno de Estados Unidos dejó claro que su nueva iniciativa “humanitaria” para otorgar asistencia alimentaria al pueblo cubano a través de la Iglesia católica es parte de una estrategia para obligar a que el gobierno cubano deje el poder.
Esta semana el Departamento de Estado anunció los primeros envíos a arroz, frijoles, pasta y otros alimentos a la iglesia Católica en Cuba como asistencia humanitaria a víctimas del huracán Melissa que devastó parte de la isla hace dos meses. “Nuestro compromiso con Cuba es férreo. Con el pueblo cubano, no con el gobierno cubano”, aclaró Jeremy Lewin, un funcionario del Departamento de Estado encargado de asistencia y asuntos humanitarios, en una conferencia de prensa este jueves. Pero no dejó duda que la meta es no sólo otorgar asistencia sino también minar el apoyo popular del gobierno en la isla.
“El gobierno cubano tiene una opción: o pueden dejar que ayudemos de manera directa al pueblo cubano o pueden decidir interferir con estos envíos”, dijo Lewin. “Esto es seguramente parte de la estrategia del secretario [de Estado Marco Rubio] y del presidente [Donald Trump]. Nuestro apoyo para el pueblo cubano es absoluto. Pero el régimen es el que que les está negando vivir sus vidas”.
A principios de este mes, Trump declaró que el gobierno cubano estaba “listo para caer”. Hoy Lewin dejó claro que esta asistencia era parte de esa estrategia de cambio de régimen. “El régimen cubano, tal como ha dicho el presidente, lo correcto que debería hacer, es irse y así el pueblo cubano será libre”, aclaró.
Cuando periodistas preguntaron por qué se demoró tanto la entrega de esta asistencia que se está enviando más de dos meses después el impacto del huracán, y por qué se hacia tan pronto después de la intervención estadunidense en Venezuela, Lewin dijo que los tiempos fueron fijados por los esfuerzos de la Iglesia católica para obtener los permisos para la asistencia.
Pero otra vez indicó que esta iniciativa es parte de una estrategia más amplia. “Lo que está ocurriendo en Venezuela debe dejar claro al régimen cubano y todo otro déspota alrededor del mundo de que no se juega con el presidente Trump. Debilidad y desorden, conflicto e interferencia extranjera en nuestro hemisferio ya se acabó”. Preguntado si no había una contradicción entre la presión de Washington para que Venezuela suspenda toda asistencia incluyendo petróleo a Cuba sólo para que Washington sí entregue asistencia alimentaria, Lewin insistió en que estos don asuntos diferentes.
“A pesar del fanfarroneo del Departamento de Estado y con los medios tradicionales intentando hacer que Estados Unidos parezca benévolo al ayudar a los cubanos, la realidad es que los cubanos fueron intencionalmente abandonados para crear aún más sufrimiento para ese pueblo”, argumentó el columnista Arturo Dominguez. Señaló que para diciembre, Venezuela, México, Colombia y Panamá ya habían entregado petróleo y miles de toneladas de ayuda humanitaria a Cuba.





