Afp y Sputnik
Washington. Estados Unidos acusó a Brasil de prácticas comerciales desleales en rubros como las redes sociales, la propiedad intelectual o la deforestación, y amenazó con imponer un arancel general del 25 por ciento, aunque con exenciones.
La oficina del Representante Comercial estadunidense (USTR por sus siglas en inglés) anunció una audiencia pública el 6 de julio antes de su decisión final.
El USTR “ha propuesto medidas de respuesta para que sean comentadas por el público, mientras que Estados Unidos continúa dialogando de manera intensiva con Brasil para buscar una solución”, explicó el comunicado.
Washington, que tiene varios contenciosos comerciales de larga fecha con Brasil, abrió una investigación bajo la sección 301 de su Ley Comercial de 1974.
“Durante el último año, el presidente Donald Trump y yo hemos mantenido varias reuniones constructivas con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su gabinete, las cuales se han intensificado en las últimas semanas”, declaró el jefe del USTR, Jamieson Greer.
“Sin embargo, seguimos manteniendo diferencias sustanciales a la hora de resolver los problemas identificados en esta investigación”, indicó.
Estados Unidos aplicó aranceles a Brasil como a todos sus socios en abril del año pasado.
Luego, ante el impacto inflacionario, Trump anunció en noviembre exenciones a productos agropecuarios como el café, la carne de res o los tomates.
Empresas estadunidenses afectadas por Brasil
En el rubro de comercio digital, Washington acusa a tribunales brasileños de haber emitido “órdenes secretas” dirigidas a empresas estadunidenses como X, Meta y Google para que suspendan “ciertos contenidos políticos y perfiles de residentes estadunidenses, a veces a nivel mundial”.
Brasil mantuvo una pugna en especial con el multimillonario Elon Musk y su red social X, a la que acusa de haber difundido falsas noticias, incumplir órdenes judiciales y atentar contra instituciones públicas.
El magistrado de la corte suprema Alexandre de Moraes había abierto en 2024 una investigación contra el empresario “por obstrucción de la justicia” y otros delitos, aunque en marzo de este año un juez brasileño ordenó archivar la investigación.
“Los tribunales brasileños también han responsabilizado económicamente a las empresas estadunidenses de redes sociales por no cumplir estas órdenes”, añade el texto.
El USTR también acusa a Brasil de “perjudicar injustamente a empresas estadunidenses que participan en servicios de pago electrónicos competidores”.
Brasil cuenta con su propio sistema de pagos electrónicos instantáneo, Pix, muy popular en el país.
La lista de presuntas violaciones comerciales también incluye la falta de eficacia en la lucha contra la corrupción, o las supuestas prácticas comerciales favorables a México o India, en detrimento de intereses estadunidenses.
Brasil responde a EU
El Gobierno brasileño emitió una nota oficial en la que expresa su indignación con la recomendación de la Oficina de Comercio de EU.
“El Gobierno brasileño manifiesta indignación con la conclusión preliminar anunciada por la USTR relativa a la investigación de la Sección 301 contra alegadas prácticas comerciales desleales de Brasil”, dice el comunicado.
La nota recuerda que esa investigación se inició el 15 de julio de 2025 “por provocación de la familia Bolsonaro”, a quien culpa de la creciente injerencia de EU en los asuntos internos de Brasil.
“Estas embestidas han contado con el auxilio de falsos patriotas que usan cargos y funciones públicas para conspirar contra los intereses familiares”, resalta el Gobierno, que cita el reciente viaje del senador Flávio Bolsonaro a Washington.
Lula y Bolsorano se enfrentarán en las elecciones
“Es lamentable que todo el trabajo de diálogo y articulación que el Gobierno brasileño ha hecho, incluso con la participación personal de los presidentes Lula y Trump, sea saboteado por intereses meramente electorales y familiares”, critica el Gobierno.
La administración Lula defiende que “no había y no hay” justificación para esas medidas unilaterales, destacando datos como el superávit de más de 424 mil millones de dólares que EU tiene con Brasil en los últimos 15 años o que en 2025 el 76 por ciento de las importaciones procedentes del país norteamericano entraron sin pagar impuesto.
El Gobierno asegura que seguirá negociando para zanjar la investigación de la Sección 301 y que Brasil se reserva el derecho a recurrir a instrumentos previstos en la Ley de Reciprocidad.
“El Gobierno reafirma la expectativa de que las recomendaciones no se conviertan en tarifas efectivas, pero reitera que adoptará toda y cualquier medida capaz de reducir los daños que puedan causarse a la economía, los empleos y la renta de los brasileños”, añade.
Antes del comunicado oficial del Ejecutivo, el propio Lula criticó públicamente la decisión de EU y la atribuyó directamente a las maniobras de la familia Bolsonaro.





