Jim Cason y David Brooks, corresponsales
Washington y Nueva York. El secretario de Estado, Marco Rubio, acusó a Cuba de “subversión” dentro de Estados Unidos incluyendo su infiltración a “los más altos niveles del gobierno de Estados Unidos, reclutar y cultivar a activistas de izquierda y de apoyar el “terrorismo izquierdista en territorio estadunidense”.
Un informe de 100 páginas emitido este lunes por el Departamento de Estado es parte de un esfuerzo estadunidense más amplio para establecer una campaña global contra “el ala izquierda” que algunos temen podría ser un primer paso para justificar la persecución y hasta detención de opositores progresistas a Donald Trump y su gobierno en este país. “Por más de seis décadas, el régimen cubano ha sido el principal patrocinador del izquierdismo radical y tercer mundismo en Estados Unidos”, escribió Rubio en su cuenta de X la mañana del lunes, como parte de la presentación del nuevo informe.
En las primeras páginas del informe, los autores argumentan que la revolución cubana ha tenido “un éxito notable” en promover movimientos revolucionarios alrededor del mundo y identifica a varios de estos en Chile, El Salvador, Bolivia y Argentina, y sugieren que Cuba ayudó a lanzar la “nueva izquierda” a través de una Conferencia Trilateral en 1966 (en la cual participó una agrupación mexicana) y un enfoque intenso sobre supuestos vínculos entre grupos revolucionarios en Puerto Rico.
Hay varias referencias breves a México en el informe, sobre todo como un país donde agrupaciones de extrema izquierda pueden reunirse con funcionarios cubanos. También incluye una breve critica: “(La presencia de espías rusos de alto nivel en México -haciéndose pasar como diplomáticos para recaudar inteligencia sobre Estados Unidos- ha sido fuente de tensión diplomática entre Estados Unidos y México en años recientes)”.





