Reuters
Nueva York. El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos terminó este miércoles con un programa que permitía a menores de El Salvador, Guatemala y Honduras que huyen de la violencia establecerse en Estados Unidos, lo que pone fin a las esperanzas de más de 2 mil 700 niños que esperaban una aprobación.
El gobierno informó que puso fin a la práctica de dar un permiso condicional bajo el Programa de Menores Centroamericanos (CAM), que se ofrecía a niños incluso si se les había negado la condición de refugiados, se señaló en un publicación en el Boletín Federal.
El programa comenzó a fines de 2014 durante el gobierno del ex presidente Barack Obama, en respuesta a decenas de miles de menores no acompañados y de familias de Centroamérica que cruzaron la frontera entre Estados Unidos y México.





