El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, insistió en que una serie de informes que describen el deterioro de las condiciones y los problemas de salud mental a bordo del portaaviones Abraham Lincoln, desplegado en apoyo de la guerra contra Irán, fueron “completamente tergiversados”, reportó este jueves The Guardian.
“Nos aseguramos de que cada barco, cada tripulación y cada capitán tengan todo lo que podemos proporcionarles en cada momento”, declaró Hegseth a los periodistas durante una visita a Panamá, y agregó que “algunos despliegues son más largos que otros” y elogió a los marineros que soportan “alta mar” y “condiciones austeras con menos escalas en puerto”.
Sin embargo, seis marineros estadunidenses intentaron arrojarse al mar desde el portaviones como protesta por las mentiras de las que han sido víctimas acerca de su tiempo de servicio a bordo, además de la catastrófica crisis de salud mental entre la tripulación que alcanza el punto de quiebre por agotamiento, escasez de alimentos, contaminación del agua, condiciones deterioradas de sus baños, pocos suministros, falta de productos básicos de higiene y raciones de mala calidad, reportó CNN.
Un día antes, Richard Blumenthal, senador demócrata por Connecticut y miembro del Comité de Servicios Armados del Senado, exigió una rendición de cuentas formal sobre las condiciones del portaaviones porque tenía “serias preocupaciones sobre la creciente duración de los despliegues de los Grupos de Ataque de Portaaviones” y afirmó que el despliegue prolongado del Lincoln planteaba interrogantes más amplios sobre “la capacidad de la Marina para generar fuerzas de portaviones de forma sostenible, preservando al mismo tiempo el bienestar de los militares”.





