Reuters, The Independent y Ap
Washington. El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, destacó el jueves que su país está obteniendo un precio 30 por ciento más alto por el crudo venezolano que el que el país sudamericano recibía antes de que las fuerzas especiales estadunidenses secuestraran al presidente Nicolás Maduro a principios de este mes.
La información se conoce mientras comienzan a surgir críticas por haber depositado el dinero de la primera venta de petróleo venezolano por parte de Estados Unidos en cuentas que controla totalmente el gobierno de Trump -la mayor de ellas con ubicación en Qatar-.
Altos funcionarios justificaron la decisión de mantener una parte de los ingresos en el estado del Golfo, en lugar de en bancos estadunidenses señalando que se trata de un lugar neutral desde el cual los fondos podrían trasladarse libremente.
Pero la senadora de Massachusetts Elizabeth Warren, la demócrata de mayor rango en el Comité de Finanzas del Senado, criticó la estrategia y dijo: “No hay base legal para que un presidente abra una cuenta offshore que él controle para poder vender activos confiscados por el ejército estadunidense”. “Esa es precisamente una decisión que atraería a un político corrupto”.
Más aún, analistas señalaron que el hecho de que se haya enviado ese dinero a Qatar lo pone fuera del alcance de los acreedores de Venezuela, principalmente de China. Esto ya que una cuenta ya sea en Estados Unidos o en Venezuela podría ser objeto de litigio.
Algo que de hecho admitió un funcionario estadunidense citado por Semafor. Según el funcionario, Qatar es un lugar neutral donde el dinero puede fluir libremente con la aprobación de Estados Unidos y sin riesgo de embargo.
El analista Alejandro Grisanti, director fundador de Ecoanalítica -consultora latinoamericana y sudamericana que opera en Venezuela-, defendió que los bancos cataríes que poseen los fondos han recibido instrucciones de subastarlos a bancos venezolanos, priorizando alimentos, medicamentos y pequeñas empresas. Ese dinero será recaudado por el Banco Central de Venezuela y asignado según los requisitos establecidos por Estados Unidos, abundó Grisanti.
Varios socios europeos de PDVSA, entre ellos la española Repsol y la francesa Maurel & Prom, solicitaron licencias o autorizaciones en Estados Unidos para exportar petróleo desde Venezuela, dijeron a Reuters cinco fuentes de la industria.
Los términos solicitados son similares a los concedidos por Washington en años pasados, que permitían a las compañías recibir y exportar petróleo venezolano para sus refinerías y otros clientes, al tiempo que suministraban combustible a Venezuela a través de un mecanismo de recuperación de deuda.
Fuerzas estadunidenses en el mar Caribe incautaron el jueves otro buque petrolero sancionado que, según Washington, tiene vínculos con Venezuela. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, aseguró que el barco había pasado previamente por aguas venezolanas y que operaba en desafío a la “cuarentena de embarcaciones sancionadas en el Caribe” establecida por Trump.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló que cualquier nuevo compromiso con Venezuela tras la captura del presidente Nicolás Maduro dependería de que los miembros que representan una mayoría del poder de voto de la entidad reconozcan a un nuevo gobierno.





