Jim Cason y David Brooks, corresponsales
Washington y Nueva York. El asesinato de siete trabajadores de asistencia humanitaria de la organización World Central Kitchen con sede en Estados Unidos provocó que el secretario de Estado, Antony Blinken expresara condolencias, pero en la Casa Blanca, el vocero John Kirby rehusó condenar ese ataque de Israel con misiles y se atrevió a declarar que en los últimos 5 a 6 meses, el gobierno estadunidense no ha detectado que ninguna acción de Israel haya violado la ley internacional.
En una semana en donde el gobierno de Joe Biden reconoció que está enviando a Israel más de las mega-bombas de 2 mil libras que tienen la capacidad de destruir barrios enteros y está contemplando enviar más aviones caza F-15, el ataque de Israel que mató a los trabajadores humanitarios viajando en vehículos claramente marcados con el nombre de la organización y cuyo movimiento había sido previamente informado a las fuerzas armadas israelíes ha provocado ira y condenas.
El fundador de World Central Kitchen (WCK), el chef español José Andrés, es muy conocido en el circuito élite en Washington donde están ubicados algunos de sus muy populares restaurantes, y al incrementarse el saldo mortal en Gaza, sus esfuerzos para llevar asistencia a esa región han sido ampliamente cubiertos en los medios, junto con las condiciones que ha atestiguado.
En la Casa Blanca este martes, Kirby fue preguntado si “disparando un misil contra trabajadores humanitarios y matándolos ¿no es una violacion del derecho internacional?”. Kirby insistió en que “tu pregunta supone que fue un ataque deliberado… que estaban buscando atacar a trabajadores de asistencia… no hay pruebas de eso”. Esto a pesar del hecho, como varios expertos en derechos humanos señalaron, que los tres vehículos tenían pintados grandes logos de World Central Kitchen en sus techos y que estaban a dos kilómetros uno del otro cuando se dispararon los misiles y que recibieron múltiples municiones.
Pero el vocero para asuntos de seguridad nacional de la Casa Blanca no se detuvo ahí. Afirmó que “continuamos observando incidentes cuando ocurren, el Departamento de Estado tiene un proceso implementado, y hasta la fecha… no se han encontrado ningunos incidentes donde los israelíes han violado la ley humanitaria internacional”.
En esa ronda con la prensa, otro incrédulo reportero preguntó entonces si Estados Unidos ha concluido que los israelíes “nunca han violado, jamás, la ley humanitaria internacional en los últimos 5 o 6 meses”. Kirby respondió que el Departamento de Estado “observa estos temas en tiempo real, no han encontrado ningún incidente donde hayan violado la ley internacional”.
Por separado, el secretario de Estado Blinken, respondiendo al ataque israelí contra WCK, elogió el trabajo de esa organización y señaló que había conversado con José Andrés hace una semana sobre el trabajo en Gaza y llamó “héroes” a sus trabajadores. Agregó que su gobierno había hablado con Israel sobre el “incidente” y que le instaron a que se realizara una investigación rápida.
Pero como comentó Trita Parsi, vicepresidente ejecutivo del Quincy Institute en Washington, Estados Unidos había proporcionado las armas que mataron a los trabajadores humanitarios junto con más de otras 30 mil personas en Gaza. Y como reportó el Washington Post el viernes pasado, mientras el gobierno de Biden publicamente expresa preocupación por el creciente saldo de muertes en Gaza y la posibilidad de una nueva ofensiva israelí junto con estas muertes recientes, el Pentágono ya aprobó esta última semana el traslado de mil 800 bombas de 2 mil libras, 500 bombas de 500 libras y el posible traslado de los aviones caza. Esas bombas de 2 mil libras han causado “eventos de bajas masivas”, como reporta el Post, a lo largo de la ofensiva de Israel en Gaza.
Bruce Finucane, un ex abogado del Departamento de Estado quien ahora es asesor senior en el International Crisis Group, señaló hoy en un tuit este que cuando un grupo armado apoyado por Irán mata a ciudadanos estadunidenses en un ataque con drones en Jordania, Estados Unidos responde con ataques con misil contra agrupaciones iraníes, pero que “cuando Israel mata a una ciudadana en un ataque con drones en Gaza, la respuesta de Estados Unidos es enviar más armas a Israel”.
Como suele suceder en Estados Unidos, la muerte de un ciudadano estadunidense podría forzar algún cambio en la política más que la muerte de 30 mil palestinos.
Y seguro intensificará aún más la crecientes protestas que enfrenta Biden por su política de complicidad con Israel. En elecciones primarias en cuatro estados realizadas este martes -estado de Nueva York, Wisconsin, Connecticut y Rhode Island- se espera que muchos votantes del Partido Demócrata depositarán votos “no comprometidos” o dejarán boletas en blanco en protesta contra Biden, elevando así el costo político de apoyar la guerra de Israel contra Gaza.





