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Estados Unidos y fuerzas aliadas lanzaron una serie de ataques “a gran escala” contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Siria, una nueva represalia tras una ofensiva en diciembre que mató a tres estadunidenses en ese país, informó este sábado el Comando Central estadunidense.
Washington afirmó que un atacante solitario del EI perpetró un ataque el 13 de diciembre en Palmira, un histórico sitio arqueológico que en su momento estuvo bajo control de combatientes yihadistas, en el que murieron dos soldados y un intérprete civil estadunidenses.
“Los ataques de hoy tuvieron como objetivo el EI en toda Siria” y fue parte de la operación Hawkeye, que fue lanzada “como respuesta directa al ataque mortal del EI contra fuerzas de Estados Unidos y Siria en Palmira”, indicó el Comando Central estadunidense en su cuenta de X.
Estados Unidos y Jordania llevaron a cabo una ronda previa de bombardeos como parte de la misma operación el mes pasado, alcanzando unos 70 objetivos del EI.
El ataque contra estadunidenses en Palmira fue el primer incidente de este tipo desde el derrocamiento en diciembre de 2024 del líder sirio Bashar al Assad.
El personal estadunidense apoyaba la operación Inherent Resolve, una coalición internacional para combatir al EI que se apoderó de amplias zonas de territorio sirio e iraquí en 2014.
Aunque los yihadistas fueron derrotados por fuerzas terrestres locales, con el apoyo de bombardeos internacionales, el EI aun mantiene presencia en Siria, especialmente en su vasto desierto.





