Dpa
Berlín/Zúrich. El ataque en el metro de San Petersburgo encendió el alerta a dos meses y medio del inicio de la Copa Confederaciones, pero la FIFA redobló este martes su confianza en que Rusia podrá garantizar la seguridad tanto en ese torneo como en el Mundial de 2018.
“La FIFA y el comité organizador local tienen plena confianza en los preparativos y en el concepto integral de seguridad previsto para los próximos eventos”, dijo hoy un portavoz del ente rector del futbol mundial a Dpa.
Por ello, la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA) no ve de momento necesidad de medidas de seguridad adicionales en Rusia.
Unas 14 personas murieron y otras 50 resultaron heridas el lunes como consecuencia de la explosión de una bomba en un vagón del metro de San Petersburgo. Los investigadores creen que se trató de un atentado terrorista.
San Petersburgo es una de las sedes más importantes del Mundial de Rusia 2018 y de la Copa Confederaciones 2017.
En la Copa Confederaciones, que se llevará a cabo entre el 17 de junio y el 2 de julio, la ciudad -de alrededor de cinco millones de habitantes- albergará el partido inaugural entre Rusia y Nueva Zelanda y la final, además de los encuentros de la fase de grupos entre Camerún y Australia y Portugal y Nueva Zelanda.
El año que viene, en tanto, el estadio ubicado en la Isla Krestovski, frente al Mar Báltico, será sede de siete encuentros del Mundial, entre ellos una semifinal. San Petersburgo es la segunda sede en importancia del Mundial detrás de Moscú.
“Las autoridades locales comenzaron a preparar un detallado plan de seguridad desde el momento en que Rusia fue elegida sede”, indicó la FIFA.
El comité organizador local, en tanto, se limitó a enviar sus condolencias a las víctimas, pese a que se esperaba en un primer momento un comunicado referido a la seguridad. “Nuestros pensamientos están con todos aquellos que perdieron a una persona querida o que resultaron heridas”, dijo el jefe del comité organizador, Alexei Sorokin.
La posibilidad de un ataque terrorista no era hasta ahora un motivo central de preocupación de cara a los torneos. Los posibles enfrentamientos entre hooligans y la conducta de los ultras rusos, sobre todo después de lo sucedido en la Eurocopa de Francia 2016, eran asuntos que estaban más en el centro de la agenda.
El temor ante posibles atentados, en cualquier caso, es cada vez más habitual en grandes eventos deportivos. En la Eurocopa de Francia, sin embargo, las autoridades terminaron siendo criticadas por haber descuidado la violencia de los hooligans.
El metro es uno de los medios de transporte principales que usarán los aficionados durante la Copa Confederaciones y el Mundial. Tras el ataque, se teme que el interés por viajar a Rusia decaiga aún más.
De momento, sólo fueron vendidas 82 mil 478 entradas para la primera fase de la Copa Confederaciones, la inmensa mayoría adquirida por aficionados locales.
El asunto de la seguridad en Rusia se coló hoy en la reunión del comité ejecutivo de la UEFA en Helsinki, donde uno de sus miembros, el eslovaco Frantisek Laurinec, dejó un análisis preocupante: “Es una realidad en toda Europa. No se puede evitar un ataque así. Puede pasar en cualquier lado: Bruselas, París… ¿Cómo evitarlo? Se puede hacer todo lo posible, pero no hay una garantía”.





